Lo bueno de mi Seguro Social
Luego de publicar, a través de este medio, nuestro escrito “Mi Seguro Social“, familiares y amigos, me solicitaron que también expresara lo bueno de la institución.
Por esta razón, quiero hablar de un panameño muy agradecido con la CSS, a quien denominaré Mao, y quien me solicitó que plasmara parte su historia en este artículo.
En 1999 fue el servicio de Hematología de Complejo Hospitalario Arnulfo Arias, le diagnosticaron linfoma.
Le realizaron exámenes de médula y le dieron quimioterapia, medicamento fuera del alcance de los recursos económicos de Mao. Durante 3 años estuvo muy bien y pensó que se había librado de este mal, cuando a fines del 2002, el mal regreso. Los hematólogos dijeron que era necesario un trasplante de médula, procedimiento más caro que la quimioterapia, nuevamente la CSS puso el dinero para que Mao viviera.
Pasaron 3 años normales, solo con su control en hematología, cuando a finales del 2005 le empezaron unos dolores en las piernas y la columna, fue referido el servicio de Neurocirugía, en donde fue atendido. Me cuenta Mao que él estaba hospitalizado cuando se dio la situación de dietilenglicol. La operación fue un éxito momentáneo.
Mao me cuenta que a fines del 2008 sintió síntomas muy parecidos a las enfermedades ya relatadas y efectivamente tuvo que ser primero operado nuevamente en neurocirugía para sacar las masas que presionaban en la columna y posteriormente ser tratado con quimioterapia nuevamente. Pero esta vez, al tratar la columna, los galenos de neurocirugía, tuvieron que colocarle implementos fabricados con materiales muy especiales para reforzarla y protegerla, cuyo valor supera los B/10 mil, una suma inalcanzable otra vez. Hoy Mao llama a las autoridades de la CSS y al Presidente Martinelli, para que hagan lo necesario y rescaten a esta institución que lo ha salvado de la muerte varias veces y que por su solidaridad, es la única oportunidad para miles de panameños de seguir viviendo.
Luis E. Ruiz
Periodista
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