Lo justo y correcto
La decisión del alcalde Bosco Ricardo Vallarino es la correcta. Aplicar por igual el decreto ley que establece horarios para los centros de diversión nocturna y limitar la venta de bebidas alcohólicas.
Todos los comercios, incluyendo hoteles y casinos, deberán implementar esta medida, impulsada por el Ejecutivo y que tiene como intención reducir los niveles de inseguridad que experimenta el país en los últimos meses. Los empresarios que dependen de las actividades nocturnas (bares, restaurantes, discotecas) habían exigido una medida justa y no selectiva como se pretendía aplicar permitiendo que ciertos negocios siguieran vendiendo licor después de las dos y tres de la madrugada.
Ahora bien, es importante medir con estadísticas si al reducir los horarios de estos locales se disminuyen los delitos graves como los asesinatos, robos a mano armada y las muertes por accidente de tránsito.
Las repercusiones de una “Ley Zanahoria” son muchas, además del tema de seguridad. Muchas personas que dependen de esta actividad económica quedarán sin empleos y la economía informal que se genera alrededor de las zonas de diversión también sufrirá.
Esta clase de medidas no es nueva y menos novedosa, se aplica desde hace muchos años en países como Estados Unidos y varios de Sudamérica. Inclusive en David, provincia de Chiriquí, las autoridades municipales la implementaron con resultados aceptables.
Para reducir la criminalidad hace falta más que una regulación de horarios, es necesario aumentar la vigilancia en las calles y ser más rigurosos al momento de investigar a los delincuentes. Es un tema más complicado en el que deberían participar distintos sectores de la sociedad.
