Locos, pero inteligentes
Cuando las autoridades investigaron a Frank Morris, evadido de la cárcel de Alcatraz en EE.UU., descubrieron algo sorprendente.
Tenía una inteligencia superior que solo poseía el 3 por ciento de la población de esa nación.
Un rosario de crímenes cometidos, ayudados por su superioridad cerebral.
A lo largo de la historia mundial, dictadores, asesinos e investigadores son tildados de locos, sin embargo, su inteligencia sobrepasa la mayoría de la población mundial.
Desde el asesino del Zodiaco (nunca lo hallaron), Ted Kaczynski hasta Adam Lanza, nos preguntamos por qué matan a sangre fría.
El asesino del Zodiaco ha sido estudiado, pero sin un interrogatorio y sin conocer su identidad es difícil explicar su resentimiento con la sociedad para matar.
¿Qué generó que Kaczynski renunciara como profesor asistente de matemáticas en Harvard para vivir en una cabaña y enviar bombas por correos?
Sobre Lanza, sus motivos para asesinar niños inocentes.
Son preguntas duras de responder. Puede ser resentimientos encontrados, víctimas de sus compañeros de colegio, maltrato familiar o rechazo femenino.
Solo tienen dos cosas en común. La mayoría de los asesinos en serie son hombres e inteligentes. Tanto que logran planificar sus crímenes y prefieren irse de este mundo.
Solitarios, introvertidos , tímidos, con pocos amigos, son parte de su peligrosa característica.
Es necesario prestarles atención a estos jóvenes que guardan en su interior toneladas de traumas y deseos de venganza.
Asesinos, cuyo índice de maldad, el Dr. Michael Stone, de la Universidad de Columbia ha creado desde la escala 1 hasta el 22.
No es solo un tema para la televisión, sino de profundo estudio para hacerlo en Panamá. Saldría información muy interesante.