Logros para la libertad de expresión peligran
A partir del año 2001 se dieron en nuestro país los primeros pasos para impulsar la adopción de una legislación que consagrara los Principios Básicos sobre Libertad de Expresión, aprobados hace una década por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. De forma paulatina se han ido eliminando las leyes restrictivas para las libertades de expresión e información.
Aprovechando la expedición de un nuevo Código Penal y después de mucha brega, se logró la consagración de dos de los principios básicos: 1. La doctrina del reporte fiel, con la eliminación del antiguo artículo 175 que penalizaba la profesión de periodismo al hacer corresponsable de la calumnia y la injuria al comunicador y al medio que la reprodujeran y 2. La despenalización de la calumnia y la injuria para altos servidores públicos, obligados, al menos en democracia, a rendir cuentas sobre sus actos.
Tal parece que en Panamá hay quienes no logran dimensionar la importancia de esos avances en materia de libertad de expresión. Es una verdadera calamidad que el Procurador General de la Nación le pida a la Corte Suprema de Justicia, que declare la inconstitucionalidad de la norma que vino a significar un importante logro para la democracia y para las libertades de expresión e información.
