default

Los accidentes previsibles


En una de nuestras últimas ediciones llamábamos la atención sobre la red de alambres del tendido eléctrico y telefónico sobre calle 50. Decíamos que tal situación podía desembocar, en cualquier instante, en un desastre, y como en otras ocasiones preguntábamos qué podría ser más costoso ¿soterrarlos o mantenerlos como están? El jueves de esta semana el aguacero que cayó sobre la ciudad respondió de la peor manera. Uno de los postes colapsó. Por la razón que fuera: la lluvia torrencial, por el peso del tendido, lo viejo del poste, un golpe de auto, etc. Cualquiera fuera la razón, es un hecho que tanto en el centro de la ciudad como en las marginales, mantener este sistema constituye un peligro latente. Lo peor es que en áreas como la ex zona, concretamente en Clayton, donde los cables estaban soterrados, ahora, con nuevas construcciones, están levantando el tendido con postes similares a los que criticamos. ¿Quién responde por esto? ¿Quién vigila y debe evitar esta situación? No es tema de capricho ni de estética, aunque esta última cuenta mucho; se trata de medidas de seguridad que deben correr paralelas a la modernización intensa que registra la Ciudad de Panamá en los últimos años. No es posible que en esta se filtren, como contrabando, viejos vicios que ponen en riesgo a la propia población.