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Los asesinatos de Remón y Guizado 

Por: Redacción 11/03/2017

Antes de Odebrecht, el asesinato de Remón  [1955]   fue uno de los temas más intrigantes en toda Latinoamérica durante el siglo XX. El homicidio político de su sucesor José Ramón Guizado  [JRG], quien solo fue nuestro presidente #26 por 90 días, el autoinculpado asesino -Ruben Miro- lo señaló falsamente como cómplice.

La Asamblea, de la mano de la siempre manipulable CSJ, sumariamente  lo mantuvieron en la Cárcel Modelo por dos años. Su vicepresidente, Ricardo Arias Espinosa, concluye el año pendiente del occiso ya enterrado a sus 48 años. En Panamá ya teníamos ocho años de un rosario de presidentes vía los caprichos de la Asamblea o de los militares locales [y foráneos].

En ninguna de las dos obras literarias de JRG, ni en la media docena de libros históricos o ficción de ese fatídico anochecer hípico de 1955, encuentro yo que las autoridades se hayan disculpado de tal injusticia a JRG. Hay cosas que con el tiempo no cambian en nuestro paleolítico paisaje judicial. El gran pecado aquí ha sido es que un ser inocente fue a la cárcel por medio de la corrupción gubernamental y el encubrimiento.

Mi padre, condecorado personalmente por Remón [después por Lakas],  me insistía desde niño que los finos detalles con que se llevó este magnicidio estaban muy por encima de la 'expertise' de Rubén Miro. Que a la administración de Eisenhower le convenía un “Chichi” Remón vivo. Su Tratado estaba por ser aprobado por el Congreso y solo faltaba el tema de las dos banderas al igual que su posible reversión para 1994.

Muchos aquí sufrimos de corta memoria y definitivamente del Síndrome de Estocolmo. Parece cierto que solo tomamos el Carnaval en serio, mientras que en otras latitudes la sede de la incisiva  Operación “Lava Jato” es en Rio, Brasil. Por mi parte, me llama sobremanera la atención por qué no fue hasta el 2008 que la Agencia Central [CIA] desclasificó la información que tenia del magnicidio…....conozco sus entrañas.

Remón había hecho muchos enemigos de muy alto perfil, mayormente locales, en sus 25 años de policía, militar y luego presidente en 1952. Su estilo autocrático y turbios negocios manejados desde la Comandancia eran tolerados por los EEUU.,  ya que navegaba con la bandera de anticomunista; suficiente para una nación ocupadísima con la entonces errante URRS en Europa y Asia.

Todos los siete sospechosos, incluyendo al inculpado y al inocente de JRG, son absueltos en parte gracias a una edición de la revista amarillista Bohemia que externaliza la responsabilidad del magnicidio a la mafia en Nueva York y La Habana. A todas las partes afectadas [y a los eventuales sospechosos dentro de la alta sociedad panameña) les convenía tal reportaje. Seguidamente, los tribunales nuevamente se prestaron a presiones externas para entonces expiar a todos y, cómodamente, cerrar engorroso el tema.

A la fecha, siguen sin resolverse ambos asesinatos y su intrigante entorno; muchos de los protagonistas [y antagonistas] han muerto por causas naturales excepto Rubén Miro. A los días de Omar Torrijos regresa triunfante de México vía Chiriquí en 1969, a Miro lo encuentran el 31 de diciembre lleno de balas en una cuneta en Chepo. Mas que vendetta lo veo como omerta.

PD1: Nunca he podido obtener la obra completa de JRG, redactada mientras él estaba en la Modelo; DE UNA CELDA AL INFINITO. Habiendo yo sido detenido tres veces, también por un crimen que jamás cometí, me puedo imaginar qué cosas pasaron por su mente ante su teclado mecanográfico. Las noches en cautiverio son largas y tu mente analítica da vueltas y vueltas hasta mucho después de tu liberación. Muchos temen tu regreso a Panamá, debido a su complicidad en el sainete, empezando por peritos,  fiscales, jueces y magistrados. 

 Solo los verdaderos amigos que te creen, tus activos [y muchos familiares] se te desaparecen defendiéndote y la incorregible maquinaria judicial se alquila contra ti. Aun cuando eventualmente eres exculpado portarás una inmerecida letra escarlata el resto de tu vida.

PD2: Dedico este escrito a mi amigo de infancia Gustavo Pérez de la Ossa; sentenciado a cinco años a la Prisión Renacer. Aplaudo a su persistente hermano Iván insistiendo por todos los medios escritos y sociales, su inocencia.  Semper Fi, Demy.

Ingeniero en sistemas y telecomunicaciones

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