Los aumentos no se detienen...
Aumento de precios son palabras que cobran cada vez mayor resonancia a nivel mundial y en Panamá ya se convirtieron en parte del diario vivir.
La Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), informó ayer que el índice de los precios de los alimentos subió casi un 2%, entre diciembre del año pasado y enero de 2012.
Los productos que más se encarecieron fueron los aceites, seguidos por los cereales, el azúcar, los lácteos y la carne.
Estos incrementos se dieron a nivel mundial, pero es válido destacar que en Panamá son 100% perceptibles y es que entrar a un supermercado se ha convertido en una actividad poco agradable, porque los precios siempre cambian, pero hacia arriba.
En el mercado local los vegetales, verduras, huevos, cereales, aceites y leguminosas son los que lideran las tablas de aumentos.
Los consumidores se muestran desesperados y esa desesperación también se traslada al campo de cosecha donde los productores no perciben las ganancias de los precios exorbitantes.
Y ahora la situación es más oscura, ya que después de siete días de protestas de los indígenas en la provincia de Chiriquí, el sector agropecuario registró pérdidas por 3.2 millones de dólares, bajas que tendrán que sufragar los productores porque las autoridades ya señalaron que no darán indemnizaciones.
Esto es preocupante, porque el sector que ya sufre mermas podría disminuir sus producciones y esto generaría mayores importaciones, y por ende un impacto en los precios.
Sin lugar a dudas se puede decir que el panorama es oscuro; sin embargo, existe una pasividad entre las autoridades que siguen prometiendo medidas para bajar el precio de la canasta básica familiar, pero hasta hoy ninguna ha resultado realmente efectiva, ni siquiera las tan afamadas jumboferias. Se necesitan soluciones reales.
