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Los detalles... herramientas para la excelencia

Por: Redacción 09/11/2014

Me encanta conocer gente emprendedora y con sueños de magnate, escucho las historias fascinantes de cómo harán su negocio funcionar y me traslado a años atrás para ver cómo nuestras vidas pasarán por una película con diferentes actores, momentos, lugares, pero con los mismos temas que hace años nos hacían pensar en grande y en algunos detalles que en nuestras vidas han sido esenciales para nuestro desarrollo personal, profesional y por qué no decirlo, espiritual.

Tratar de vivir y tratar a los demás con arrogancia puede ser el principio del fin de un emprendedor, asumir que nuestra cabeza cuenta con todas las respuestas es un grave error, y pretender que las cosas deben hacerse de una forma determinada nos puede llevar a un camino sin salida, esto es el final de cualquier proyecto. Debemos entender que hay que invertir tiempo en el aprendizaje en vez de jugar a las adivinanzas, ya que de esta forma lograremos encontrar mejores prácticas, por supuesto involucrar a su equipo, ya que cuando menos se da cuenta, quienes lo rodean tienen muchas de las soluciones que usted necesita.

La humildad le permitirá vivir con un hambre de aprendizaje continuo, a encontrar cosas donde otros no ven nada, a escuchar tanto a sus clientes como a sus colaboradores, esto le ayudará a no desechar una idea antes de analizarla, solo así tendrá un equipo y personas motivadas con ganas de mantener siempre un espíritu de cooperación y apoyo para lo que desee emprender en su negocio.

Durante ese emprendimiento, en ocasiones, olvidamos concentrarnos en los detalles, esa falta de atención no nos permite ver más allá de las cosas ni mucho menos descubrir lo que las personas o clientes cercanos esperan de nosotros, afortunadamente, esta cualidad de enfoque puede desarrollarse concentrándose en lo que realmente usted sabe que puede fabricar, vender, o distribuir, tratar de abarcar muchas cosas pueden confundir a su cliente, debe mostrar un claro dominio de su actividad para que la gente confíe en lo que va a recibir a cambio.

Mario Escobar escribió: “En nuestra sociedad la excelencia poco a poco va perdiendo fortaleza y en ocasiones se encuentra en peligro de extinción; tanto del vocabulario profesional y empresarial se habla de beneficio, marca, imagen, marketing, expansión, estrategia o mercado, pero rara vez de excelencia, los productos se abaratan cada vez más y pensamos que al cliente, al consumidor la única cosa que le importa es el precio, sin tomar en cuenta que la gente sabe distinguir un gran producto de aquel que no lo es aún cuanto este es más asequible”, la excelencia está llena de detalles, por eso son pocos los que pueden alcanzarla.

Este principio aplica no solo para los productos, sino de forma directa a los servicios, los programas, los sistemas y al personal que lo proporciona, piense por un momento en tres establecimientos en los cuales usted recibe excelencia integral. A qué me refiero, a que no solo el producto, sino el servicio prestado están plenamente integrados en pro del beneficio del cliente. Seguramente no encontrará muchos; sin embargo, la palabra oferta, promoción, único en su estilo y otros adjetivos calificativos estarán antes de cualquier muestra de excelencia del mismo.

Vivimos en una sociedad muy competitiva, las ofertas de productos de consumo general salen a la luz cada 2 o 3 meses ofreciendo alternativas de calidad, color, forma, mercadeo y, por supuesto, precio creando nuevos segmentos de mercado en los cuales la lucha por sobrevivir es realmente tenaz; en una población que no llega a los cuatro millones a nivel nacional, la oferta que se tiene es realmente sorprendente, poco a poco iremos viendo quiénes sobreviven, no por el precio, no por el mercadeo, sí por la calidad y el servicio.

Los grandes creadores de las plataformas tecnológicas nacieron gracias a “escuchar” las necesidades de las personas que los rodeaban para entonces generar productos y servicios con excelencia para posicionarse no solo como empresas exitosas a nivel financiero, sino como empresas en las que todo mundo aspira a trabajar, tal es el ejemplo de Google, empresa altamente efectiva donde la calidad y servicio están al alcance de un clic, donde las respuestas tardan en llegar un par de segundos y donde a cada momento se actualiza y se reinventa buscando estar siempre en la mentalidad de la gente como una solución efectiva a cualquier inquietud, duda o pregunta, ya sea para su empresa, a nivel personal, a nivel escolar o a nivel cultural.

A solo 52 días para que el año termine, es un excelente momento de hacer un balance de lo que no y lo que sí hemos logrado y ver hacia dónde se inclina, solo un detalle, no se ponga nostálgico, sino al contrario, vea claramente los errores cometidos y genere un plan que le permita corregir el rumbo, escuche a los que están a su lado, no solo a sus colaboradores, sino a sus familiares y amigos; recuerde que durante el éxito todos estarán cerca; sin embargo, durante el fracaso serán muy pero muy pocos los que permanecerán a su lado apoyando en lo que sea necesario. Empiece a establecer los lineamientos, objetivos y metas para el 2015; si no cuenta con las herramientas para hacerlo, le aconsejo que invierta para ello, verá que una vez que se tiene un plan efectivo, las cosas funcionarán de una forma muy diferente.

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Jueves 6 de agosto de 2026