Los dueños del Casco Antiguo
Luego que se anunciara la reanudación de la fase tres de la Cinta Costera, los poderosos adversarios iniciaron sus ataques a través de los medios de comunicación contra el proyecto que beneficiará a miles de panameños.
Parece que una minoría quiere perjudicar a la mayoría, al oponerse al desarrollo del país, y bajo excusas y falacias atacan un proyecto.
Arman estrategias y disparan las balas verbales alguno de los integrantes de la Asociación de Amigos y Vecinos del Casco Antiguo.
Sin embargo, la realidad es que hay intereses personales de ese grupo con la sociedad Arcos Properties. Ese grupo controla gran cantidad de bienes inmuebles en la zona, caracterizada por el alto valor para comprar o arrendar.
Su competencia es Inmobiliaria San Felipe S. A. Algunos de sus directivos están vinculados a un diario de circulación nacional.
Desde ese medio lanzan sus ataques continuos para “salvaguardar” el Casco Antiguo, pero lo cierto es que rechazan el desarrollo nacional para incrementar sus cajas registradoras.
Si usted va al Casco Antiguo notará que innumerables propiedades se están cayendo y no son objeto de mantenimiento.
Se desconoce la razón, no obstante, la mayoría de esos inmuebles tienen dueños que se niegan a remodelarlos.
Lo interesante es que ninguno de estos grupos abre la boca para pronunciarse sobre la situación de Portobelo, porque allí no hay dinero.
No quieren un viaducto sino un túnel, lo que eleva más el costo del proyecto de la Cinta Costera fase tres.
Prefieren que la obra le cueste más a los panameños antes que los “pitucos” del Casco Antiguo se tropiecen con los vecinos de los populares barrios de El Chorrillo y Barraza.
Sin duda alguna el pez grande quiere comerse al pequeño y usará su fuerza para ello.