A los educadores
Para mañana está anunciada una huelga general de educadores en el país con el perjuicio para los estudiantes que necesitan de esas clases que dejan de impartirse. Quisiera que los panameños pensáramos un día solamente en lo perjudicial que resultan ciertas determinaciones que tomamos, a veces por un impulso de seguir la contraria al gobierno sin medir consecuencias negativas para todos. Desde tiempos de la dictadura se desmejoró la educación en Panamá y se llevó a la sociedad a la mediocridad en vez de la excelencia y esto es repetición. Unos de los responsables de que esto no continúe y pueda lograrse un resultado satisfactorio en el campo educativo, son los educadores por su papel de enseñar, sobre todo a la niñez y la juventud. Sin esta labor Panamá no tendrá futuro y lo vemos en el campo laboral como consecuencia de esa mediocridad. Cuántas plazas de trabajo se pierden por falta de capacidad y formación de nuestros trabajadores; cuántos negocios se han ido sin comenzar por no encontrar suficiente gente preparada y por no hablar inglés que fue otra de las estupideces de la dictadura. Si yo viera que los educadores buscan mejorar los programas educativos y la capacitación de los estudiantes, los apoyaría 100% pero primero viene el aumento de salario y luego lo demás.
Quisiera que los dirigentes de educadores se interesaran por el mejoramiento de la enseñanza en los centros de formación de maestros y profesores para que salgan estos mejor preparados y sean verdaderos maestros con mística por la enseñanza y no por ideologías ajenas a las democráticas. Centros como la Normal de Santiago que otrora fuera cuna de una educación de primera clase, hoy está manejada por estas personas a las que me refiero, con el perjuicio para toda la educación. No veo que los dirigentes magisteriales digan nada al respecto y vamos trastabillando hacia la negación de la excelencia.
¿Es esto lo que queremos para Panamá o debemos preocuparnos por ser lo máximo en educación para lograr un país de primer mundo donde se elimine la pobreza y seamos capaces de conservar nuestras posiciones de trabajo sin que vengan de afuera y nos desplacen? Es indispensable que los educadores enseñen modales, valores, cómo afrontar los problemas , cultura, pues para eso les pagan no para hacer huelgas.
Trabajando es como se hace patria porque del esfuerzo conjunto depende el futuro; hay que agachar el lomo y trabajar, pero con amor por lo que se hace, con educación, con decencia y encontraremos el resultado que aspiramos. Los panameños somos capaces de lograrlo, vamos a hacerlo.
