Los efectos del costo de la vida
Podemos señalar que Panamá en los últimos años ha tenido un crecimiento de la economía que oscila entre el 10% el 7%. A pesar de este crecimiento, el costo de la vida cada día aumenta.
Para muchos economistas señalar que el problema del costo de vida es producto de los bajos sueldos y los bajos salarios; el incremento en los precios que son los que influyen directamente en el agravamiento del costo de la vida.
MUCHAS VECES LA ECONOMÍA FAMILIAR SE EQUILIBRA CON EL APORTE DE LOS NIÑOS QUE TRABAJAN.
Cabe señalar que las familias, desde el nivel medio hacia abajo, tienen que recurrir al ingreso colectivo, esto es, al ingreso del padre más el ingreso de la madre y al de los hijos, para poder llegar al fin de mes.
Hoy, para solventar el costo de la vida familiar, se debe recurrir al sueldo del jefe de familia que en todos los casos no es suficiente, por lo que se planifica con los ingresos familiares, es decir, los aportes de los miembros de la familia, la esposa si trabaja o los salarios de los hijos.
En ciertas ocasiones, la familia debe incorporar los ingresos de los niños que buscan trabajo para ayudar a la economía del hogar, a fin de sobrevivir, aunque no tan decorosamente como se quisiera.
Los diferentes organismos internacionales financieros reconocen que Panamá es uno de los nuevos países con un mejor crecimiento económico en América Latina.
Su potencial económico se basa en el desarrollo del turismo, su preciado Canal, el centro bancario y la facilidad de que las empresas transnacionales puedan establecer en nuestro país.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas, el costo calórico de la canasta básica familiar de alimentos de los distritos de Panamá y San Miguelito es $320.71.
La Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia estimó el costo de la canasta para los distritos de Panamá, San Miguelito, La Chorrera y Arraiján en $293.40 en los supermercados, $314.37 en las abarroterías y $323.85 en los minisupermercados.
Pero la realidad es que los ciudadanos perciben que el costo de vida aumenta y que cuando van a los supermercados, los productos aumentan; y cada día comen menos y en algunos hogares solamente pueden disfrutar una comida por día y otros que la están pasando mal, ya que no comen.