Los impactos de los papeles
La divulgación masiva de documentos que, de acuerdo con medios de prensa internacional, se vinculan con las actividades de una conocida firma forense local, tiene el potencial de afectar negativamente el funcionamiento de la economía panameña, agravando su actual tendencia hacia la desaceleración. Se trata de impactos originados con posibles cambios en las expectativas económicas de los agentes económicos externos y locales. Este impacto puede ir más allá del sistema financiero, que representa el 7.1% del producto interno bruto (PIB) de Panamá. El sistema monetario panameño, como es conocido, se caracteriza por la circulación del dólar norteamericano como circulante legal, por la ausencia de moneda fiduciaria propia, así como por la libre movilidad internacional de capitales. Esto significa que la masa monetaria en nuestro país está determinada en su base por los movimientos de la balanza de pagos con el exterior, así como por la política de expansión del crédito seguida por los bancos que operan en nuestro país.
Consecuentemente, si la divulgación de los documentos antes señalados genera una pérdida relativa de confianza en el sistema bancario, llevando a los agentes económicos a trasladar sus dólares hacia fuera del país, se provocaría una contracción ampliada en la masa monetaria local, originando efectos negativos sobre la actividad económica. Un enfoque estrictamente monetarista, basado en el supuesto de la relativa estabilidad de la velocidad de circulación del dinero, concluiría en que por cada dólar de salida del país se podrían perder alrededor de $ 5.00 en términos de PIB nominal. Este análisis, sin embargo, es insuficiente, ya que, a diferencia de lo que piensan los monetaristas, la velocidad de circulación del dinero no es estable en nuestro país.
Una visión más certera se logra analizando los efectos sobre el crédito, entendiendo que un retiro significativo de fondos desde los bancos que operan en el país hacia el exterior reduciría las reservas de los mismos, obligándolos a recomponer su balance de situación reduciendo el nivel de crédito, provocando un impacto negativo sobre el nivel de actividad económica. Para tener una idea de la magnitud del problema, se puede señalar que, de acuerdo a datos recientes, por cada baja de uno por ciento en el nivel del crédito bancario interno se observaría una reducción de la actividad económica interna de medio por ciento. Los mayores impactos se darían sobre la actividad comercial, la construcción, las hipotecas y el consumo personal. No es casual que un artículo publicado por la revista Foreign Affairs el 12 de abril concluya que todo esto "ciertamente dañará el modelo de negocios de Panamá".
Es urgente realizar una profunda investigación sobre los hechos vinculados con los documentos divulgados. Los organismos estatales deben actuar de manera expedita, señalando con prontitud la verdad sobre la posible existencia de delitos, mostrándose también diligentes en términos de la certeza de castigo cuando así se amerite. Lastimosamente esta no parece ser la perspectiva dominante, dando lugar a una grave situación de incertidumbre. Si esta penetra y se extiende hacia el sistema bancario los impactos antes comentados se convertirán en una dura realidad.
No es, entonces, un momento en que las acciones de las autoridades nacionales se guíen por las afinidades políticas. Por el contrario, se trata de una situación en la que debe primar la búsqueda del bien común.
Economista