Los Impuestos (II)
Querido Director,
Usted y yo temíamos que pudiese llegar la noticia de que la facción de Al Qaeda que cobró ese rescate, propugna el ataque a dos ciudades españolas llamadas Ceuta y Melilla, que incrustadas en la costa marroquí del Estrecho de Gibraltar, son de plena soberanía española desde los siglos XIV y XV, (es decir, antes de la creación del Reino de Marruecos). Así se cumpliría la aberración político-histórica de que con el dinero de nuestros impuestos se nos hiciese la guerra y muriesen nuestros hijos.
En los últimos años ha sido causa de debate el mantenimiento económico por impuestos estatales de las monarquías occidentales, incluyendo la española que con un receso de 40 años (el régimen de Franco) volvió a ocupar el trono en noviembre de 1975. La pregunta es muy sencilla: ¿Por qué debemos pagar los enormes gastos de una larga familia, cuyo rendimiento y servicios al Estado, incluso por Ley, son prácticamente cero? No le quepa duda, Señor Director, que en España hay varios millones de españoles que apoyan el mantenimiento de la Monarquía y otros muchos millones que consideran que cuando casi todos sus miembros se han convertido en maniquíes de pasarelas de moda, para mayor honra de la revista Hola y sus lectoras, las decenas de millones de euros que cuesta la Institución, es simplemente arrojar nuestros impuestos a la basura. Imagínese que con una gran coordinación informativa se nos quiere hacer creer que las Infantas o Letizia o incluso el Príncipe Heredero necesitan frecuentes y largas vacaciones (siempre en exóticos destinos o pistas de esquí suizas) para descansar de un supuesto trabajo que consiste en visitar relajadamente ciudades de España, ser aplaudidos y adulados por las autoridades, recibir regalos de empresas o simplemente competir entre ellas mismas en quién lleva el modelito de alta costura más caro y provocativo en las incontables fiestas a las que asisten anualmente.
Cuando toda España y medio mundo estaba de luto por los terribles atentados de la estación de Atocha que causaron 193 muertos y más de 2,000 heridos y mutilados, la Casa Real anunció profundamente apenada que en solidaridad con las víctimas D. Felipe y Doña Letizia, ya prometidos, suspendían su fiesta de despedida de solteros, que se iba a celebrar en España y a la que estaban invitadas 300 personas. Un mes más tarde se descubre que en total secreto y acompañados de 150 amigos se han trasladado en aviones privados a una isla de las Bahamas para correrse una juerga de 10 días de duración. También que todos los gastos corrieron por cuenta del novio, que como sólo tiene un modesto sueldo de oficial de la milicia y ningún patrimonio declarado, fue a costa de nuestros impuestos.
Las sociedades y economías modernas son aquellas que aspiran a una progresiva reducción de impuestos, haciendo a la vez más eficaz la maquinaria del Estado, dejando a la iniciativa privada la gestión de la mayoría de los campos de la actividad económica y haciendo del ciudadano, no un esbirro ni un esclavo de las constantes amenazas, en este caso de la Hacienda española, sino procurando su mayor felicidad. Ustedes protestaron porque subió del 5 al 7% el ITBM. Nosotros tenemos el 18% de IVA. Durante 10 años (de 1982 a 1992) un personaje llamado José Borrell, fue Secretario de Hacienda y luego Ministro con Felipe González. Fue el azote de los contribuyentes y más de 1,000 españoles fueron a la cárcel por defraudadores. Terminó procesado por el Tribunal Supremo por defraudación y evasión de capitales, eso sí, muy valiente no fue a la cárcel porque inculpó a su esposa que vivía en Israel. El PSOE siempre tan justo en su defensa de los trabajadores y también de sus impuestos, no solamente no expulsó a Borrell, sino que le premió haciéndole eurodiputado y después consiguió nombrarle Presidente del Parlamento Europeo. ¿Quizá sabía mucho de muchos?
Atentamente,
