default

Los insultos en la política

Por: Redacción 16/11/2013

Rafael Solano (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

La efervescencia de la campaña política en nuestro país está propiciando que ciertos personajes de la oposición política panameña utilicen como método normal los insultos y la falta de respeto frente a sus adversarios políticos.

Resulta normal escuchar a un político que se opone al gobierno de turno decirle al presidente de la República, Ricardo Martinelli, “cobarde”, igualmente escuchar de boca de un propietario de un diario de circulación nacional decirle en un canal de la televisión que el magistrado presidente de la Corte Suprema, licenciado Alejandro Moncada Luna, “es un maleante”.

El debate de ideas, que forma parte integrante de la dinámica de la política, desaparecería del ámbito político nacional para darle paso y oportunidad a los insultos y ofensas personales, los cuales se han constituido en una conducta normal que utiliza, de manera consuetudinaria, fundamentalmente la clase política opositora, la cual observamos a través de los medios de comunicación social y de las redes sociales.

LA INCAPACIDAD DE AQUELLOS PERSONAJES POLÍTICOS DE OPOSICIÓN QUE OFENDEN A SUS ADVERSARIOS ES EVIDENTE...

Lo preocupante de este método de politiquería barata es que puede propiciar en cualquier momento acciones de violencia por parte de las personas que son objeto diariamente de estos insultos, falta de respeto, de que son víctimas aquellos ciudadanos que respaldan, por su propia voluntad, al gobierno de turno o los funcionarios gubernamentales que de conformidad con su íntima convicción apoyan el gobierno de turno.

La falta de respeto e insultos, reiteramos, propiciarán acciones violentas. La incapacidad de aquellos personajes políticos de oposición que ofenden a sus adversarios es evidente; estos débiles mentales, los cuales no tienen el coeficiente intelectual necesario para formular argumentaciones válidas a fin de debatir ideas dentro de un plano de respeto, son precisamente los cobardes, incapaces, ineptos, los cuales no tienen otra forma de actuar que la chabacanería criolla de que somos testigos los panameños, como las que desarrollan las comadres cuando discuten en los patios de sus casas.

Recuerde, el que insulta y ofende podrá encontrarse un papá en la calle.

Edición Impresa

Miércoles 12 de agosto de 2026