Los judas de la política criolla
Dentro de nuestra cultura política existen unos personajes, los cuales en el ámbito nacional los conocemos como los eternos manzanillos. Todos los presidentes cuentan con un número plural de manzanillos, que muchos tildan de seguidores.
Sus características y su comportamiento son similares. Nadie los invita a nada, pero ellos están presentes en los actos donde está el mandatario, robando cámaras, haciéndose notar y convirtiéndose en guardaespaldas del que ocupa la silla presidencial.
Son profesionales en adular y lambonear al presidente, todo lo que hace o dice el mandatario es bueno y excelente para su imagen, además, son especialistas en indisponer a todo el mundo con el “jefe” e inclusive en serrucharle el piso a cualquier funcionario que le haga sombra.
Son expertos en bochinches, los cuales trasmiten consecuentemente al presidente para ganar puntos y acomodarse en un buen puesto público.
Son los conocidos hombres mediocres de Panamá, los cuales jamás le dan un buen consejo al mandatario. Es el individuo que no se cansa de solicitar favores para él o sus familiares para así demostrar que tiene poder o acceso con el presidente y, algunos más vivos, visitan al palacio presidencial.
Hace alarde frente a los otros de que no le pueden hacer nada, pues es amigo íntimo del presidente, nadie lo puede tocar porque el mandatario lo va a defender de manera permanente.
Señor presidente, tenga cuidado con esos que se llaman seguidores suyos, los cuales no son más que los manzanillos que tanto daño les han causado a muchos mandatarios de nuestra nación. Apártelos de manera rápida y expedita.
Repudie a estos manzanillos que son fáciles de identificar, pues su hipocresía los traiciona por razón de que su única meta y objeto es acomodarse económicamente, no importándole absolutamente el bienestar del Gobierno y del pueblo panameño. Estos son los judas de la política criolla, de los cuales debemos librarnos todos porque son la lacra de la sociedad panameña.
Presidente, analice inteligentemente quiénes están a su lado hablando siempre negativamente de sus otros colaboradores, eso son los históricos manzanillos de la presidencia de la República.