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Los niños primero

Por: Redacción 29/04/2016

Hemos observado en nuestras redes sociales, noticieros como Internet, cómo se está trabajando para que los niños que asisten a guarderías que hoy en día llamamos Centros de Orientación Infantil reciban una mejor calidad de cuido, no solo con mejores infraestructuras, sino con personal idóneo y alimentación. Es  una magnífica idea de parte del Gobierno y de los agentes encargados del Mides. Todos vemos lo bueno que se desea alcanzar, pero no vemos la otra parte de la moneda, los propietarios de estos centros, que muchas veces son mujeres de bajos recursos, las cuales han encontrado en estos trabajos la forma de no ser parte de la cifra alarmante de desempleo.

Ponen todo su esfuerzo por cumplir los requisitos que pide esta institución, pero son tratadas de mala forma, no por los directores provinciales, sino por los funcionarios, los cuales llegan a los centros para avasallar a los trabajadores de dichos lugares y solo exponiendo las cosas malas que presentan los lugares, sin importar en ocasiones los beneficios y los atributos que puedan tener estos. Llegan a estos lugares sin una agenda o un cuestionario para medir si el lugar es apropiado o no para el cuido de los niños, les toman fotografías a los niños que se encuentran en el centro sin previa autorización de los padres, las cuales no sabemos con qué fin pueden ser usadas o, en el peor de los casos, se escapan estas fotografías de las manos de estos funcionarios y pueden ser objeto de exhibicionismo. ¿Puede cualquier funcionario, por el simple hecho de que presente un carnet que lo identifique, realizar estos actos? Perdón, pero como son menores, no tienen derecho a oponerse y los trabajadores de los centros no se lo pueden impedir porque entran en desacato a la ley.

No nos oponemos a que se hagan las evaluaciones porque son muy oportunas y en pos de que nuestros pequeños tengan una mejor calidad de vida y que su niñez no se vea empañada por traumas psicológicos. Estos funcionarios deben velar por el buen trato de los pequeños. Deben enfocarse y preguntarse de dónde provienen estos niños, cómo llegan a estos lugares, cómo y con quién viven, cómo están conformadas sus familias, para así tener un punto de partida y darles una ayuda oportuna.

Sabían ustedes que la mayoría de los niños que asisten a estos centros provienen de hogares de bajos recursos donde el papá no existe o se dio a la fuga, madres con hijos de dos y hasta tres padres diferentes y que por su difícil situación deben salir a trabajar y buscan estos lugares que no tienen todos los lujos esperados, pero se les atiende a sus hijos con amor, se les da una buena alimentación y corrección.

Seamos realistas, nuestra población no puede quedarse en casa por el alto costo de la vida, por lo que necesitamos lugares acogedores para atender a estos niños.

Queridos funcionarios, verifiquen, observen, pero tengan tacto, educación, y no solo vayan por cumplir su trabajo, sino a buscar la forma de que entre todos encontremos la mejor estrategia para el bien de nuestros pequeños gigantes.

Educadora

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