Los niños y la publicidad
Las empresas del mundo de hoy se dedican a estudiar las necesidades de sus clientes prospectos y se enfocan en estudiar sus aspiraciones y necesidades para luego definir el segmento de mercado en el cual desean vender sus productos. Uno de los segmentos de más interés es el dirigido a los niños.
Nuestros niños, que son consumidores desde el vientre de su madre, son objeto de estudio en torno a sus futuros hábitos de compra y ello es debido a que los niños de hoy tienen más autonomía y decisión dentro de las familias; de tal manera que son quienes influyen en sus padres al decirles qué quieren comprar.
El estudio diseñado por la página Marketing Sectorial, bajo el titulo “Niños y twens” de la autoría de la doctora Lourdes Rocillo, define además que desde la infancia hasta los 8 años y a partir de esa edad, los niños aspiran y consumen como si fueran adultos, rechazando imágenes y asociaciones de niños y con aspiraciones de adolescente, lo que se conoce en el mundo publicitario como “twens”.
Para influir en los padres, los niños utilizan un método llamado “El poder de molestar”, que se refiere a la habilidad de fastidiar a los padres hasta que compren los productos, que de otra manera, no comprarían.
Reiterativamente, la Acodeco desde su creación, ha desarrollado campañas dirigidas a orientar a los padres, con miras a evitar que sus hijos se conviertan en un segmento más del mercado y a través de acciones concretas, ha difundido la problemática en los medios de comunicación social. Es así como, en los dos últimos años, ha llevado el programa “Mi Consumo responsable, me ayuda ahorrar”a los colegios primarios, además de otras iniciativas generadas desde nuestras agencias regionales.
Para el mundo publicitario, es sumamente importante ganarse y posesionar las marcas y sus signos en la mente de los niños, ya que ello es una garantía de lealtad de compra para toda la vida; es por ello que los niños no saben leer y ya reconocen los emblemas de las comidas rápidas y de algunos de sus alimentos.
Según estudios realizados se señala que desde los seis meses de nacidos, ya forman imágenes mentales de logos corporativos. Además advierten que “la lealtad a la marca se forma a tempranas edades”.
Analista de Consumo