default

Los nuevos aires del Vaticano


Adelita Coriat (opinion@epasa.com) / Periodista

Los diarios del mundo resaltan la escogencia del nuevo papa Francisco. Distintas corrientes eclesiásticas señalan que Francisco dará un impulso pastoral a la iglesia, tendrá cercanía, familiaridad, humildad y sencillez. Y así lo demostró desde el primer momento en que le tocó escoger entre la limosina o el bus cuando culminó el acto de escogencia y saldría al igual que el resto de los Cardenales de la Capilla Sixtina en bus. Francisco se subió al bus con sus homólogos y dejó al chofer esperando. Un hecho cónsono con el nombre que ha escogido y la personalidad que adopta el nuevo papa.

La iglesia habría sufrido últimamente una mezcla de procesos religiosos y la presencia de este papa centrará la fe en la Iglesia. Su nombre, Francisco, representa la austeridad, sencillez que es de lo que la iglesia estaba necesitaba, abandonar el sectarismo y la clase elitista para acercarse a los pobres y al evangelio. A Francisco se le siente un aire más renovado en comparación con su antecesor Ratzinger. No tantos menos años en edad, mas bien la diferencia está en la actitud. Las masas pueden verse identificadas en Francisco; un ser que prepara sus alimentos, que monta bus, defensor de la justicia social, de los pobres, y marginados.

Francisco pertenece a la vieja guarda de la iglesia, a la escuela conservadora, vertical, con posturas claras ante las modernidades de sociales; por ejemplo el matrimonio gay, el derecho de adopción para estas parejas, y otros temas sociales que rompen con el tradicionalismo católico que no ha sido capaz de adaptar su estructura a los tiempos que vivimos. Si en estos tópicos se vislumbra que no habrá cambios en el abordaje eclesiástico, entonces Francisco deberá hacer gala de su empatía con las víctimas de pederastia para lograr disipar los escándalos que han rodeado a la Iglesia cual demonio que ensombrece su imagen.

Esta ha sido una de las escogencias más sorprendentes de la historia de El Vaticano. ¿Será este papa jesuita, el primero en este puesto, capaz de enfrentar los escándalos financieros del banco de El Vaticano, aquellos documentos que forzaron la renuncia de Ratzinger? ¿Cómo enfrentará Francisco esta crisis que empaña el nombre del Vaticano en el mundo? ¿Se apegará a la verdad que dice profesar o se escudará en el secretismo para evitar ahondar más los fétidos olores que rodean las muertes no esclarecidas de personas relacionadas a la estructura bancaria del Vaticano? Sin duda un gran reto para Francisco.

Edición Impresa

Viernes 14 de agosto de 2026