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Los obstáculos que surgen en las investigaciones


Adelita Coriat (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

En el año 2012, entre las cuatro fiscalías superiores de la Procuraduría General de la Nación, se efectuaron 278 llamamientos a juicio, pero también pidieron a los jueces que se otorgara sobreseimiento a 254 casos.

Estas cifras hablan de casi un 50% en que las investigaciones de los fiscales no logran comprobar el delito. Las razones pueden ser que habiendo delito la persona vinculada aporte pruebas para desprenderse de la acusación, o bien que no se logre vincular al sujeto u otra persona al homicidio. Otros casos, tal vez los menos, son por defensa propia. De los sobreseimientos que se registran, en aproximadamente un 30% de ellos, los imputados no están vinculados con el hecho, es decir, que la persona a la cual se acusó no tenía ningún tipo de relación con el caso en investigación.

Hasta agosto de este año se han cometido 369 homicidios en el país, 18 menos que el año pasado a la misma fecha.

Las cifras pueden ponerle los pelos de punta a cualquiera, pues obliga a reflexionar sobre la investigación que se origina en el campo con los agentes de la Dirección de Investigación Judicial, posterior a la labor que realizan los fiscales en las pruebas de campo, la reconstrucción de los hechos y las indagatorias para encontrar la verdad de los hechos y las bases que acompañen los expedientes de los imputados a los tribunales. Es el código del silencio muchas veces lo que prima a la hora de recabar pruebas. Mucho se debe al temor de futuras represalias, en otras ocasiones la gente prefiere simplemente cerrar las puertas de casa y no involucrarse en nada de la puerta hacia fuera.

Y hay también los casos en que la boca queda cerrada para evitar que entren moscas después de las amenazas. También se presentan retracciones sobre lo dicho, o los testigos cambian de versión cuando llegan a los tribunales por temor.

La ausencia de pruebas científicas en una escena primaria y secundaria conforman otro obstáculo en la investigación especialmente para vincular al autor del hecho.

¿Qué le espera a nuestro sistema judicial con estas estadísticas? A caso estamos ante un escenario de impunidad donde las autoridades no consiguen los elementos para resolver los casos y encontrar a los culpables? ¿Con estas herramientas de trabajo los testigos protegidos realmente son testigos de los hechos, o versiones de conveniencia?

Se trata de un tema serio, los números son altos, ¿contamos con profesionales idóneos en las fiscalías para este trabajo? ¿qué otros factores intervienen en esta justicia tan amarga?

Periodista.