Los otros Juegos del Hambre
El cuadro de miseria que presenta TVN Canal 2 y otros medios opositores al Gobierno, principalmente contra la persona del Sr. presidente Ricardo Martinelli, parecieran ser cuadros montados, prefabricados y pagados por los medios, para deslucir ante el mundo la imagen de un Panamá progresista, decente y honrado en su mayor parte.
A esta generación de periodistas le cabe la responsabilidad histórica del daño físico-moral que le hacen al país con tanta desinformación y agresión informativa, y es que en el juego de esta alquimia, convirtieron la libertad de expresión en libertad de agresión.
El pasado 2 de diciembre del presente año, en el noticiero del mediodía del Canal 2, se festina la miserable historia de un hombre que no estudió, que no se preparó para vivir mejor, que su esposa es discapacitada, dice él, y que sobre eso tiene siete hijos (inocentes) y que como solo gana salario mínimo, tiene que salir a recoger basura para mantener a su familia y que piensa él, según deja entrever, que es injusto que no gane lo que gana un técnico hospitalario, un obrero de la construcción y, por qué no, pensará él, lo que gana un periodista, para hacerle frente a su tamaña irresponsabilidad social.
Él, como algunas otras personas que aparecen en estos cuadros periodísticos dantescos, son dueños de su propia adversidad y lo que es peor son los “otros juguetes del hambre”, que utilizan los medios en su guerra sucia por el control de todos los poderes. Pero ese no es el asunto crucial del mensaje subliminal del periodismo agresivo de estos medios. Su intencionalidad es hacer ver que el Sr. presidente Ricardo Martinelli es el culpable de todos estos cuadros.
Los medios son imperios económicos cuyas raíces familiares son millonarias y el reportaje debe señalar cómo esas familias millonarias han contribuido a esos bolsones de pobreza o cómo han contribuido a erradicarla. La trama de este Waterloo son los impuestos, como el Gobierno tiene la fuerza para cobrarlos, la estrategia es que ese mismo dinero se lo regresen, por lo menos en obras que solo los beneficien a ellos “los ricos” y no al pueblo que es a quien le sirve el presidente Ricardo Martinelli.
Los verdaderos economistas, los teóricos del capitalismo y del marxismo-leninismo, saben cómo nace la riqueza y cómo se siembra la pobreza, epítome de la eterna lucha entre el Capital y el Trabajo y la inercia motora del lumpemproletariado.
Craso error de estos envejecidos capitalistas e inexpertos jóvenes ricos que aúpan muy irresponsablemente a que se organicen las fuerzas del lumpemproletariado, que traerá como consecuencia teórica “La caída del capitalismo”. Y en ese cuadro que presentó TVN Canal 2 del padre pepenador, cuando por ese “otro juego del hambre de los medios” el Capitalismo caiga, serán ustedes los exricos y nosotros, vosotros y ellos los nuevos pepenadores. Jugar con el hambre es jugar con fuego.
Felizmente la situación es otra, “Panamá avanza - Panamá cambia”, al punto que ese desarrollo económico nos sirve de parámetro para considerar nuevos aumentos salariales que nos ayuden a sobrellevar el peso de nuestras actuales e imprescindibles necesidades, las cuales sobrepasan las llamadas necesidades básicas. Al reconocer que la economía mundial está basada en el consumo desmedido e inconsciente, es inevitable observar que cualquier aumento de salario tiene muy poco que ver con la “Canasta Básica”, la creación de las huestes opositoras al Gobierno para generar un ambiente de impotencia y de hambruna, que según la magnitud que los periodistas de algunas televisoras muestran, existe solo en la pantalla de sus medios. Es verdad que tenemos pobres, sin embargo, el salir a sus balcones, quitarse las escamas de los ojos y levantar de vez en cuando la mirada, les vendría muy bien para que miren los rascacielos de Paitilla, Punta Pacífica, Ave. Balboa, Calle 50 y Costa del Este.
La antigua tesis marxista de trabajo-producción-ganancia-salario no puede jugar un papel en esta sociedad de consumo, libre mercado y donde cada quien se impone sus necesidades y luego reclama un salario que las cubra. ¿Cómo aumentar el salario mínimo si el consumo personal de cada obrero es diferente, y los empresarios no están en la misma categoría de acuerdo a su capital y su ganancia?
La globalización nos ve a todos por igual, todos somos un mercado de producción y consumo, y en ese sentido los medios también son un “supermercado de información”, donde su oferta y demanda genera en las televisoras, millones de dólares en publicidad y propaganda.