Los partidos de izquierda en Panamá
Leía un artículo en el periódico sobre la posible formación de un partido de izquierda en Panamá, como si fuera fácil lograrlo con solo ser dirigentes sindicales. Inscribir un partido es difícil porque se necesitan varios factores que influyan en el mismo: liderazgo democrático que les hace falta porque los dirigentes que buscan hacerlo son personas que han permanecido a la cabeza de los sindicatos por décadas, sin dar la oportunidad a sus seguidores de un cambio beneficioso desde todo punto de vista y, si en meros sindicatos han hecho dictaduras, pensemos en lo que será si logran un partido y más tarde el poder en el país. El pueblo panameño vivió 21 años de dictadura militar y no desea repetir la experiencia que nos traería un gobierno de izquierda.
A excepción de Brasil con Lula Da Silva, que hizo un gobierno socialista moderado, democrático, que no rompió el sistema constituido, todos los otros se convierten en dictadores con las consecuencias conocidas y que solo buscan llenar sus bolsillos de dinero a expensas de acabar con los países. Por eso, los panameños debemos pensar en dar oportunidad a un partido de izquierda. Los que hablan de gobernar popularmente dicen mentira, como lo es también que darán a los desposeídos lo que necesitan. Los dictadores solo piensan en ellos y los que los rodean.
El liderazgo se gana, no se improvisa y allí no hay líderes, solo hay dirigentes que no han sacado a los sindicatos del hoyo en que se encuentran porque ni siquiera han alcanzado una inscripción que valga la pena tener en cuenta. Son dirigentes sin propuestas firmes, solo negativismo; que no ofrecen, solo toman.
Sra. Vásquez, lo del dinero no les importa porque lo reciben de otros países, pero lo de llegarle al pueblo sí es necesario. Y tampoco son alternativas porque si nos miramos en los otros espejos, son solo engaño. Por hablar de esa manera es que el pueblo no les cree.
Me llamó la atención las declaraciones del Sr. Marcos Allen, que lo noto bien centrado, y sería conveniente que lo analizaran para no llenarse de ilusiones, sino ver dónde está lo malo que tienen, dónde están las fallas; una de las primeras es centrarse en una grandeza que no poseen.
Repito, no es lo mismo liderizar que dirigir; manejar un país que un sindicato en el cual no permiten a nadie quejarse ni disentir porque allí sí hay dictadura.
Si vemos la historia de los partidos de izquierda, sopesamos las causas de su corta permanencia y veremos muchas causas y una muy importante es que el pueblo no quiere repetir más dictaduras de ningún lado.
