Los políticos panameños
La clase política panameña integrada por los partidos que se han ganado la potestad de administrar el país ha fracasado con sus famosas promesas de campaña, debido a que ninguno de ellos ha podido implementar la estrategia ideal para resolver los problemas vitales de la sociedad, de nuestra sociedad.
Los problemas siguen profundizándose a lo largo y ancho de nuestra geografía nacional, desde Punta Burica hasta Cabo Tiburón, analicemos la educación nacional. Todos sabemos que es necesaria la modernización para que nuestra juventud, nuestros estudiantes, se preparen a conciencia para ser aceptados en el exigente mercado laboral. El problema de la vivienda está latente, gran parte de la población vive en condiciones infrahumanas en casas condenadas en las que no entra ni el aire ni el sol, sin servicios higiénicos, casas que se caen con una fuerte brisa o aguacero de invierno.
Si hablamos de salud, hospitales sin camas, problemas para programar una cita médica que pierdes, la tardanza para una cirugía, desabastecimiento de medicamentos, falta de especialistas, nadie dice nada y la población sufre en silencio. Ministerio de Salud y directores de la Caja de Seguro Social que no encuentran la fórmula para resolver esos problemas. Si hablamos de seguridad, todos estamos presos en nuestras casas, solo tienes que leer un periódico y quedas temblando, el delito sigue incrementándose, nuevos crímenes a diestra y siniestra, cada vez más impresionantes; si hablo del alto costo de la vida, nadie para esto, a pesar de que el barril de petróleo cada día baja de precio.
Ni hablar del agro panameño, que es uno de los más atrasados en cuanto al porcentaje de producción en el área latinoamericana, no tenemos ni siquiera la capacidad para garantizar nuestra seguridad alimenticia a nivel nacional; nuestros servicios públicos son una calamidad, hay sectores en nuestra capital a los cuales no les llega el agua, imagínese la falta de agua en el resto del país, la luz y los cobros por telefonía no paran de subir y eso que hubo un presidente que prometió tomar medidas al respecto, fue una mentira, pero él apuesta a sentarse una vez más en el futuro en el Palacio de las Garzas.
Hay una institución pública que se conoce como la Autoridad de Servicios Públicos (Asep) que solo contribuye a que los servicios públicos incrementen sus ganancias a costa del bolsillo del pueblo panameño. Voy al transporte público, qué sacrificio, qué cruz para el usuario que padece día a día ese problema de nunca acabar. A nuestros políticos poco les importa el tema, ya que ellos se pasean alegremente en vehículos oficiales con nuestros impuestos, ven el problema con la empresa Mi Bus y siguen dando vueltas y vueltas para terminar de una vez por todas con ese contrato que pisotea el respeto y la dignidad del usuario.
Todo es un problema y nadie resuelve. Amigo mío, esto no es una película de terror, es la realidad de mi país, sume y reste y estará de acuerdo conmigo, la clase política panameña es un fracaso.