Los posibles y costosos errores electorales de campaña
El margen de error se ha terminado para todos los candidatos presidenciales. La oposición ahora depende de una equivocación del gobierno y estos últimos, de no cometer ni la más mínima pifia que los pueda poner en una situación de vulnerabilidad, en los casi cuatro meses y medio que quedan para los comicios electorales del 4 de mayo de 2014.
Con las encuestas dando al candidato de la alianza de gobierno entre 10 y 15 puntos de ventaja, según sea la encuestadora, los opositores se debaten entre las pugnas internas y entre pares. Quizás, si dejaran de mirar hacia adentro, las campañas tanto del PRD como del panameñismo podrían dejar de perder ese importante espacio, que está conformado por independientes que no están dispuestos a dar su voto al candidato oficialista.
Lo que no han entendido los partidos opositores es que las encuestas reflejan un voto completamente irracional, fruto del apoyo o no a la gestión del presidente Ricardo Martinelli. Queda claro que la mayoría de los futuros electores opta por una ruta opositora, pero dividida, no tiene ninguna posibilidad, salvo que una gran catástrofe termine haciendo que uno de los candidatos de los partidos más grandes de oposición, acabe renunciando a su candidatura días antes de las elecciones. Aun así, la experiencia internacional demuestra que esta no es una opción.
Los recientes hechos relacionados con las denuncias de un presunto sobrevuelo por parte de funcionarios del gobierno sobre las fincas y casas de playa de candidatos opositores, así como la también denunciada supuesta toma de fotos de las propiedades, en caso de resultar ser ciertas, estarían mostrando la falta de disciplina por parte de los integrantes del equipo de campaña del gobierno con respecto a lo postulado por sus estrategas, que muy seguramente no vieron con buenos ojos lo que podría tratarse de una novatada de personas que quieren únicamente congraciarse con alguien en especial.
Por otro lado, también vemos cómo en un diario de la localidad se presentaron fotos que parecen ser tomadas desde un edificio, de las propiedades del presidente Martinelli. Las mismas tienen que ver con su residencia particular. No estoy muy seguro de que para demostrar un tema catastral, haya sido necesario el uso de este método. Un error a mi manera de ver, que será el inicio de una campaña en la que los escrúpulos serán lo más difíciles de encontrar, así como también una idea de gobierno para el quinquenio venidero.
Sobre esta última idea, es importante resaltar que hasta ahora, los candidatos postulados a la primera magistratura del país han hecho presentaciones de planes de gobierno casi por obligación, absteniéndose de hacer una difusión masiva de las mismas. Todo parece indicar que los estrategas comunicacionales de las campañas han decidido utilizar propuestas cajoneras como último recurso, primando los ataques, insultos y publicidad sarcástica o con frases pegajosas, como si se tratara de un dentífrico o una bebida gaseosa.
No sé quién es el que ha convencido a los candidatos que el electorado no necesita saber por qué ellos quieren llegar a la presidencia de la República. Cada cinco años, los panameños votamos por un candidato y cuando vamos a ver, nos presentan un equipo de colaboradores que, de saber que estaban cerca del candidato ganador, jamás habrían logrado la victoria.
La Navidad, el 50 aniversario del 9 de Enero y los Carnavales solo servirán para mantener los resultados tal cual como se encuentran hoy en las encuestas. Los meses de febrero y marzo serán cruciales. Un error, el más mínimo por parte de la campaña oficialista o del gobierno central, los pondría ante un escenario de polarización que de seguro originaría un “momentum” para alguno de los candidatos de oposición, en detrimento del otro. Ese sería el peor escenario del candidato oficialista.
Para la oposición, creo que es difícil que ya no hayan tocado fondo. De no ser así, observaremos cómo día a día comenzarán a perder líderes, que anunciarán su apoyo a la candidatura progubernamental. Y justo ahí acabaría todo. Lo único que les quedaría será buscar la mayor cantidad de alcaldes, representantes de corregimiento y diputados posibles.
Al final, algunas fuerzas políticas perecerán para nunca más volver. Sufrirán por sus decisiones basadas en los intereses personales de sus líderes, y entonces veremos cómo ese espacio será llenado por las facciones opositoras que se dividan dentro de los partidos PRD y panameñismo, de ser derrotados. Que no se diga que no advertí que no es una mera elección, se juegan el futuro de sus organizaciones políticas.