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Los problemas del estilo de desarrollo

Por: Redacción 09/11/2016

Las últimas estadísticas disponibles muestran que la economía panameña no solo se encuentra en un proceso de desaceleración, sino que este fenómeno resulta ser cada vez más agudo. Esta situación, para dar un ejemplo, se evidencia en la tasa de crecimiento del promedio acumulado del índice mensual de actividad económica de agosto de 2016, la cual alcanzó tan solo el 4.11% para la serie tendencia – ciclo. Esta cifra es inferior al 4.41% observado en el 2015. También resulta inferior al 4.89% calculado para el 2014 y el 8.05% registrado en el 2013.

Es importante destacar que esta situación se vincula significativamente con las dificultades observadas en la llamada plataforma de exportación de servicios, que constituye la joya de la corona del estilo de desarrollo impulsado por los sectores económicamente dominantes del país. En efecto, si se comparan los resultados acumulados hasta el mes de agosto del 2016 con los observados en el mismo periodo del año anterior, todos los siguientes indicadores resultaron con tasas de crecimiento negativas: reexportaciones de la Zona Libre de Colón (-8.7%), ingresos por peajes del Canal de Panamá (-4.4%), carga manejada por el Sistema Portuario Nacional (-18.8%), valor FOB de las exportaciones de mercancía (-8.1%).

A esto se debería agregar que los gastos efectuados por pasajeros que residen en el exterior logró una tasa de crecimiento de 5.9%, la cual, aun cuando resulta significativa, también es inferior a la observada para el mismo periodo durante el año anterior (14.2%). No menos importante es destacar que a julio de este año, los depósitos externos en el Sistema Bancario Nacional mostraron un nivel inferior en 6.5% en relación con el mismo mes del 2015.

Estos fenómenos, todos ellos vinculados a la situación de la economía internacional, parecen apuntar hacia una situación de dificultades estructurales. Los Estados Unidos, si bien no muestran un decrecimiento económico, enfrentan una situación de un crecimiento económico muy moderado, el que Stanley Fisher, vicepresidente de la reserva federal, calcula en 1.75% promedio anual. Más allá de esto están los problemas de la crisis estructural de la zona euro, la desaceleración de la República Popular de China y los problemas recesivos de Suramérica.

No solo es cierto que la dinámica económica mundial es ahora más pausada, lo que de por sí afecta al comercio internacional. También lo es el hecho de que la relación entre este último y la dinámica de la producción también es menos expansiva. En efecto, si bien anteriormente el comercio exterior crecía en 2.5% cada vez que la economía mundial crecía en 1%, actualmente este mismo crecimiento económico genera apenas un incremento del 0.7% en el comercio. No es entonces extraño que mientras que el transporte marítimo internacional de carga creció en 5.6% durante el 2014, actualmente solo lo hace en 1.7%.

Estamos frente a fenómenos que hacen necesaria una discusión sobre el futuro estilo de desarrollo de la economía nacional. Desgraciadamente, el actual gobierno mantiene una visión semejante a la del doctor Pangloss, en la que todo es color de rosa.

Economista

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Martes 21 de julio de 2026