Los recursos naturales y la inversión extranjera en Latinoamérica
Panamá marca una excelente posición en la atracción de inversión extranjera, en comparación con el resto de los países de Centroamérica.
Un total de 2 mil 790 millones de dólares fueron captados, en el 2011, en inversión extranjera directa, según un informe publicado ayer por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Es curioso lo que resalta el informe sobre en qué sectores está enfocada esa inversión.
Por ejemplo, el 57% de la inversión extranjera recibida en América del Sur (sin Brasil) se dirigió al sector de recursos naturales; el 36%, a los servicio; y el 7%, a manufactura. Pero aún sorprende más que, sólo el 7% de esa inversión en México, Centroamérica y El Caribe se orientó a los recursos naturales, en cambio el 37.9% a la manufactura y el 52.5% a los servicios.
Estas asimetrías son producto de la falta de políticas gubernamentales orientadas a favorecer inversiones, pero preservando los recursos naturales.
En el caso de México, un país con grandes yacimiento de petróleos y con una exuberante vegetación, el Estado es el único con licencia para explotar la mayoría de estos recursos.
En Panamá las políticas estatales son emergentes. Apenas se están dando pasos concretos para atraer la inversión extranjera en sectores como la generación de energía, el turismo ecológico, el agroturismo, todo esto enfocado a que los recursos naturales sean ingresados al sistema productivo.
El pasado miércoles, fue firmado el componente ambiental del TLC firmado entre Panamá y los Estados Unidos.
Estas normas están dirigidas a fomentar la cooperación ambiental y se desarrollará un programa de trabajo que establecerá las prioridades de cada país en esa materia.
Hay potencial pero también hay que conciliar el desarrollo con la conservación de los recursos naturales.
Las inversiones procedente de Europa están dirigidas a sectores estratégicos, como energía eléctrica y banca.
