Los “tontos útiles” en una guerra creada
Si el reconocido lingüista Noam Chomsky viviera en Panamá, estuviese feliz por ver cómo su obra “Las 10 Estrategias de la Manipulación Mediática” se ha puesto en marcha y ha logrado su objetivo.
Desde hace más de 15 días, la televisión, laprensa escrita y la radio han dejado que la agenda informativa la marquen temas de interés, pero no los más importantes.
Sí, es un “mea culpa”. La segunda vuelta electoral, el cruce de insultos entre miembros de la alianza oficialista, la candidatura a la presidencia de Juan Carlos Varela, a tres años de los comicios, y el último regaño del mandatario a sus ministros por hablar de política, a través de una curiosa nota de prensa que llegó sospechosamente en horario “Prime Time” de la televisión, son una prueba irrefutable de que estos temas son puestos en la palestra por los ideólogos del Gobierno para generar “distración” de los reales problemas que aquejan al país, y todos, sin excepción, han mordido el anzuelo.
A esta situación ha contribuido la lucha intestinal de los precandidatos presidenciales del Partido Revolucionario Democrático y el bochornoso acto en el que incurrieron los jóvenes de ese colectivo. La gran pregunta: ¿Es la política lo más importante en Panamá?
Atrás quedaron las investigaciones contra altos funcionarios por estar presuntamente ligados a sonados casos de corrupción, los pocos avances de la “congelada” Cadena de Frío, que se vendió como la panacea para reducir el alto costo de los alimentos, la nueva Fórmula de Paridad para bajar el precio de los combustibles, los planes para reducir la tarifa de la luz, la inseguridad, los problemas educativos y de salud.
Estos son los temas que les interesan a ustedes, los lectores y a quienes verdaderamente nos debemos los periodistas. Los políticos siguen demostrando, con sus hechos, que no van a cambiar. Hay que estar alertas para detectar sus verdaderas intenciones.
