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Los tranques en Panamá


Delfo A. De Lora Rivera (opinion@epasa.com) / Jubilado

Los tranques y congestionamientos en la ciudad de Panamá no son nuevos. Desde los tiempos de la dictadura vienen ocurriendo, igual que la corrupción, la inseguridad, el tráfico de drogas. La causa o el origen de los tranques fue el pésimo servicio público del transporte cuando las autoridades dictatoriales y el PRD nos metieron el plomo de los CUTSAS y sindicalizó el transporte buscando un apoyo político por parte de los transportistas. Los residentes de las afueras tratando de no trasladarse como animales, compraron automóviles para trasportarse decentemente. Esto trajo como consecuencia el incremento excesivo de automóviles en las estrechas avenidas de la ciudad, sin semáforos suficientes y mucho menos inteligentes, sin pasos elevados y con una policía corrupta con obvio negociado con los Diablos Rojos y taxistas. El resto de los conductores estábamos cautivos por esta mafia. Todo esto lo denuncié yo en mi artículo: “El problema del tránsito en Panamá y cómo resolverlo”, fechado 9 de Junio de 1999. En este artículo propuse soluciones a corto, mediano y largo plazo, soluciones que este gobierno ha puesto en funcionamiento. Cuando se hayan implementado estas medidas en un 100%, se solucionarán los tranques y congestionamientos en la capital, sobre todo el metrobús y el Metro.

Mientras tanto, hay medidas que el gobierno puede tomar de inmediato y que aliviarán grandemente el desenvolvimiento vehicular capitalino:

1. El director del Tránsito y otras autoridades responsables deben reforzar y poner con mano dura los reglamentos de tránsito. Se debe acabar el relajo de inmediato porque provoca tranques, congestionamientos y hasta accidentes con muertes.

2. El director del Tránsito y autoridades responsables deben inspeccionar y vigilar que los agentes estén haciendo su trabajo. En muchas ocasiones he visto agentes de tránsito con su moto estacionada afuera de un restaurante y ellos chateando por el celular. En otras ocasiones conversando entre ellos bajo un puente o árbol con sombra.

3. Veo ahora mucho más agentes de tránsito en motos, como yo lo sugerí. Sin embargo, no los veo transitando entre los carros en todas las avenidas poniéndole boletas a los infractores.

4. El génesis del problema es la gran cantidad de automóviles que tenemos circulando en la capital como resultado del pésimo servicio que se prestaba. En la medida que el metrobús se administre en un 100% como debe ser, cuando se administre como en los Estados Unidos y cuando el Metro esté en servicio, las personas venderán varios de sus automóviles y solo se quedarán con uno el cual utilizarán solo los fines de semana. Ésto traerá un gran ahorro en la economía familiar y un gran descongestionamiento del tránsito.

5. Mientras tanto se debe restringir la compra de automóviles nuevos, la cual va en aumento e incrementa el problema. Se debe restringir la compra a cada cuatro (4) años para disminuir los vehículos en las calles. Esto podría ser una medida temporal por los siguientes 20 años.

6. También se debe restringir los vehículos viejos y cacharpas de las calles. Los vehículos con más de 20 a 25 años de uso, deben ser sacados de circulación y ser llevados a sitios para desmantelarlos y ser usadas sus piezas. Las personas recibirían un precio estándar y razonable por sus vehículos. Debe ser una medida permanente.

7. Se debe restringir la circulación de camiones de volquete y camiones de reparto a horas de la noche como se ha sugerido ya. Esto incomodaría a varias compañías, pero el bien común está por encima del bien individual. Esta medida podría ser temporal hasta que se termine de construir el Metro, y el metrobús se esté administrando en 100%, como debe ser.

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