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Los últimos sucesos en Colón y la capital


Marisín Villalaz de Arias (opinion@epasa.com) / Médico.

Los últimos sucesos acaecidos, no solo en Colón sino en todo el país, no tienen ninguna explicación, ya que pudo haberse evitado los muertos, los heridos y los detenidos, así como los saqueos a que fueron sometidos tantos negocios. Ustedes dirán que ya pasó todo y que no vale la pena llover sobre mojado; sin embargo, es bueno analizar lo acontecido para evitar que se repita con las consecuencias conocidas. Muchos fueron responsables de esto y ahora, gran parte de ellos no salen de los medios de comunicación culpando de todo al Gobierno, cosa que me parece injusta. Lo que sucede es que en Panamá estamos acostumbrándonos a hablar sin pensar y, cuando nos ponen delante un micrófono, nos desplegamos contra cualquiera que primero nos venga a la mente. Lo otro es que estamos acostumbrados a tirar la piedra y esconder la mano, creyendo que nos zafamos de la responsabilidad que tomamos. Pues creo que es hora de que asumamos esa responsabilidad y salgamos al frente de nuestras actuaciones.

Sr. presidente Martinelli, con todo respeto, no hay que tomar decisiones a lo trotamundo, primero pensar y luego consultar para evitar lo sucedido. Pero si bien es cierto esto, también es cierto que algunos de los que se hicieron los callados fueron unos de los que financiaron los movimientos de Colón, porque no les convenía la venta de los terrenos de Zona Libre. Solo ellos y Dios saben quiénes fueron y causaron una verdadera tragedia. Ciertos políticos y otros más que se les acercan vieron la posibilidad de tumbar al presidente de la República. No señores, él fue electo por el pueblo democráticamente y debe finalizar su periodo porque para eso luchamos por alcanzar la democracia. Sé que había mucha gente lista para ver un golpe de Estado e ignoran que no estamos preparados para eso. Los otros, vestidos de rojo, que no han podido ni inscribir su partido, inmovilizaron la ciudad el viernes buscando un disturbio que tumbara al presidente para subir ellos, cosa para lo que tampoco estamos preparados.

Los medios de comunicación, en vez de mostrarse objetivos, como debe ser su papel, exaltaban a los levantados para tener pan y circo. No apruebo tampoco el papel de muchos medios, repito, por la falta de objetividad y tranquilidad. Si bien es cierto que el presidente ha tenido sus encuentros con los medios, estos olvidaron que el país estaba por delante. Cuando veía a ciertos políticos marchar de la mano con Suntracs, me daba lástima por ellos porque los utilizan descaradamente y no se dan cuenta de ello. No señores, que si llegara a gobernar la izquierda en Panamá, los primeros a los que se llevan en los cachos es al seco herrerano y otros más.

Si sacan a la policía a la calle para enfrentar a los alzados, la única culpable es la policía; y los que le tiraban balas a la misma, ¿quiénes eran?, del otro lado, porque también estaban armados. Pero también criticamos cuando no mandan a la policía como sucedió el viernes frente a la Asamblea que, por ser pocos y estar dedicados a desalojar al Suntracs, descuidaron la plaza 5 de Mayo con los saqueos tan inmisericordes que se dieron. ¿Por qué cuando un grupo vestido de rojo quería abrir de todas maneras una joyería no les tiraron una bomba lacrimógena y hubieran evitado el saqueo de la misma? Yo miraba la televisión y cuando vi la cantidad de cosas que llevaban al hombro --hasta una refrigeradora-- sentí tal vergüenza por mis conciudadanos que apagué el televisor y no quise ver más. Este no es el país que queremos los panameños que luchamos por una democracia.

El domingo en la noche habló el presidente --que de paso le diré también que antes debió tomar la decisión y regresar al país--, e inmediatamente los medios entrevistaron a una serie de panameños, todos de oposición, nadie que simpatizara con el Gobierno. Lógicamente, tampoco serán objetivos. Por eso digo que no hablemos por hablar; aceptemos la responsabilidad que cada uno tuvo en estos sucesos y no perdamos de vista que cada panameño debe interesarse por el bienestar del país y no por sus propios intereses.

Médico.

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Lunes 17 de agosto de 2026