Los veteranos
Las elecciones de 2014 han animado a toda clase de políticos. Desde aquellos que nunca han estado en medio de un proceso electoral hasta esos que han ocupado toda clase de cargos en distintos gobiernos.
Estos últimos tienen una confianza única en sus posibilidades de regresar al poder, por lo que están dispuestos a hacer lo que sea.
Panamá es un país chico donde existen pocos puestos y muchos candidatos. La disputas internas en los partidos están en un punto crítico porque muchos de los veteranos no resignan a colgar los guantes y buscan limitar a las nuevas generaciones.
Se percibe con mucha claridad en partidos opositores como el Partido Revolucionario Democrático donde muchos fundadores de ese colectivos fueron castigados en el último proceso interno.
Eso ha provocado que las diferencias entre las facciones de la vieja guardia y los nuevos líderes del partido mantengan una guerra mediática que solo les deja efectos negativos.
Otros partidos como el Partido Popular, con una membresía limitada que a penas supera las 20 mil personas, también se enfrente a pugnas internas.
En su caso el presidente de ese colectivo se ha obsesionado con armar una alianza con el partido Panameñista mientras que los líderes tradicionales se resisten a firmar cualquier pacto a estas alturas.
En el partido Molirena las cosas también están convulsionadas porque las nuevas generaciones sobrepasaron a los veteranos.
Lo cierto es que la mayoría de estos partidos envían mensajes contradictorios a la población que cada cinco años tiene que soportar a los mismos personajes buscando votos. El país ha cambiado y eso debe contagiar a los partidos que necesitan renovarse.