Lucha de titanes
Una lucha que dará pista de lo que le podría suceder nuevamente al Partido Panameñista en el 2014, esta vez cuando intente reclamar la candidatura presidencial.
¿Pero qué tan conveniente es para el panameñismo ceder algunos cargos de poder como la presidencia de la Asamblea Nacional con tal de mantener la alianza de Gobierno?
Aunque por el momento nada es seguro -por los cambios que anunció el presidente de la República, Ricardo Martinelli, el próximo 1 de julio-, el Partido Panameñista tiene de su lado tres ministerios y varias instituciones, que de una u otra forma sirven para mantener el protagonismo y para potenciar a sus futuros candidatos.
Eso, además de asegurar las plazas de trabajo a las bases del partido, que son las que en un futuro próximo deberán escoger al candidato presidencial de ese colectivo en las próximas elecciones, en las que sin duda se presentará el actual vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores, Juan Carlos Varela.
Estas son razones suficientes para creer en que la decisión de mantener la alianza va más allá del pretexto de garantizar la gobernabilidad y de evitar inestabilidad en el país.
Cambio Democrático es un colectivo que en los dos años que lleva de Gobierno ha duplicado sus adherentes y su bancada en la Asamblea Nacional, lo que demuestra que, independientemente de la forma en que lo haga, se fortalece cada día.
La primera muestra de ese poder la está dando esta semana con la eventual candidatura a la presidencia de la Asamblea Nacional del diputado Héctor Aparicio.
Las cartas están sobre la mesa y el próximo 1 de julio, cuando la Asamblea Nacional elija a su nueva junta directiva, se conocerá quién es el verdadero titán que gobierna en la alianza.
