Lugo-Zelaya: semejanzas y diferencias de sus remociones
El viernes 22, el Senado paraguayo resolvió por 39 contra 4 votos la destitución del presidente constitucional, el centroizquierdista Fernando Lugo, para que fuese reemplazado esa misma tarde por su vicepresidente, el liberal Federico Franco, por ser tildado de “inepto”. El asunto de fondo es que la clase política y empresarial le ha condenado por haber tenido mano blanda ante grupos campesinos que querían tomar tierras, como la de un hacendado colorado, lo que fue la gota que rebasó el vaso.
Lugo condenó todo ello como un “golpe express”, aduciendo que en pocas horas se le hizo un juicio político en el que no se le permitió tiempo para una adecuada defensa y cuyo veredicto ya estaba fabricado. No obstante, él aceptó el mandato legislativo y abandonó su puesto.
Lugo bien pudo haber instado a sus partidarios a que evitasen esa remoción, que él califica de ilegal, golpista y antidemocrática. Él fue electo en abril de 2008, ha tenido el apoyo unánime de Mercosur y Unasur y miles de personas tomaron las calles adyacentes al Congreso para defenderle.
Lo acontecido en Paraguay tiene ciertas semejanzas con lo que pasó en Honduras, Lugo, al igual que el exmandatario hondureño “Mel” Zelaya, fueron electos a la presidencia con el apoyo del Partido Liberal y de las izquierdas, y llevaron a sus respectivas naciones de tradición conservadora a acercarse a Venezuela, y también fueron substituidos en palacio por un nuevo presidente de la mayoría liberal, hostil a los socialistas, mismo que fue coronado por el parlamento.
Sin embargo, hay varias diferencias. En Honduras fueron las FFAA quienes inicialmente arrestaron y exiliaron al gobernante para que luego el Congreso eligiera su sucesor, lo cual generó un cuadro de aguda inestabilidad interna, protestas y suspensión de la OEA. En Paraguay, fue el Congreso el que dictaminó la sanción y remoción presidencial, mientras que ejército no tocó a Lugo, el cual se fue a su casa .
Desde el punto de vista diplomático, el nuevo Gobierno paraguayo podría haber estado en una situación de mayor cerco en comparación al de Honduras debido a que todos los países de su continente han cuestionado la remoción de Lugo.
No obstante, el apoyo de la inmensa mayoría de los parlamentarios, oficiales, altos eclesiásticos, medios y empresarios al nuevo Gobierno, en medio de la actitud poco combativa de Lugo, podría acabar haciendo que esta transferencia se consolide y dé paso en el 2013 a nuevas elecciones en las cuales los colorados retornen a palacio.
Analista internacional.
