Madre que sufre mucho
Estimado monseñor. Siempre que puedo leo su columna y ahora me he atrevido a escribir. Tengo un hijo alcohólico de 35 años. La esposa ya lo dejó y se llevó a sus hijos. Él vive con nosotros en la casa ahora. Ha empezado a actuar como un joven de 17 años. Lo echaron del trabajo. Depende de nosotros en todo. Se levanta tarde, no busca empleo, y una o dos veces por semana se va a tomar con sus amigos y vuelve en la madrugada embriagado. Ha estado detenido dos veces por riñas callejeras. Mi esposo se pone furioso a veces y le grita diciéndole que es un vago. El muchacho a veces se pone a llorar en su habitación. Dice que no puede dejar el licor. Es graduado de universidad en Administración de Empresas. Tenía un buen trabajo, pero por llegar varias veces tarde en la mañana con aliento alcohólico y, además, por pelearse a gritos con su jefe, lo echaron. La esposa lo quiere, pero no puede vivir con un hombre que cuando toma se pone insoportable, grita, insulta, se va de la casa por dos días con sus amigos. Ella sigue enamorada de él, tal y como ella me ha contado. Los niños son preciosos y no entienden mucho el tema de la separación. Sufro mucho, pido consejos a otras personas, y en verdad no sé qué hacer. Mis otros dos hijos que ya están casados me dicen que lo eche de la casa.
Mire, señora, no creo sea prudente echarlo de la casa. El asunto es delicado por su adicción. Lo bueno es que él sabe que es alcohólico. Hay que hablar claramente con él y decirle que solo no podrá dejar el licor. Los alcohólicos anónimos en sus 12 pasos necesarios para romper con el licor, hablan de un "poder superior" al que nosotros llamamos Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo. Hay que decirle que solo Dios lo podrá liberar de ese vicio. Tiene que acercarse al Señor por medio de la Iglesia, comunidad, sacramentos, palabra de Dios. Buscar un sacerdote para hablar, conversar, contar su historia, escuchar consejos. Necesita alguien con quien hablar.
Alcohólicos Anónimos puede ayudarlo mucho. Ellos tienen las terapias necesarias para eso, una metodología excelente que ha dado buen resultado en millones de personas. Busque convencerlo de que se integre a A.A. Háblele cuando esté sobrio y recuérdele que tiene hijos, una esposa, que puede salvar todavía su matrimonio y familia. El asunto está de que él decida entrar en A.A. Dígales a los extremos en que llegan los alcohólicos cuando terminan ya durmiendo en las calles, exponiéndose a que los maten, los atropellen, los asalten. Dígale que él es un enfermo, porque está demostrado que es un asunto bioquímico del organismo, una reacción alérgica ante esa sustancia que provoca una sed insaciable de las células y que solamente no probando una gota de licor puede uno controlarse.
Me duele como se promueve el licor con millones de víctimas en el mundo. Es un negocio muy lucrativo que busca más clientes y cada día hay más jóvenes consumiendo alcohol. Señora, pídale con fe al Señor por la liberación de su hijo y recuerde que Dios tiene todo el poder y con él usted es invencible.
Monseñor