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Madre y maestra

Por: Redacción 27/12/2015

¿Cuáles fueron las aspiraciones nacionales panameñas al fundarse la República? ¿Qué metas nos propusimos como país en 1903? ¿Qué principios fundamentales nos han guiado? Nuestra experiencia política, económica, social, cultural e internacional acumulada y compartida durante estos 112 años hace que nuestra historia se vuelva en instrumento de recuperación moral y en fuente de pedagogía.

La memoria colectiva de los panameños, al situarse en el pasado, presente y futuro, requiere de un enfoque epistemológico, aun para examinar temas periféricos o subsidiarios de nuestra historia nacional. El siglo XX fue para Panamá un periodo de formación que generó muchos cuestionamientos porque no solo se tenía que lidiar con la ruptura de su pasado, sino además establecer nuevas referencias existenciales para contrarrestar cualquier saga o leyenda fundadora. Una de las características de la historiografía, como ciencia, es la multiplicidad de historias heterogéneas y la pluralidad de temas que la conforman. Ese conjunto de memoria personal y colectiva requiere de arte o ciencia, o ambas para su interpretación como historia nacional.

Solo ver los escritos de los protagonistas y conspiradores del 3 de Noviembre de 1903 que dan paso a la versión patriótica o "leyenda blanca o dorada", por ejemplo: "La independencia del Istmo de Panamá, sus antecedentes, sus causas y su justificación" por Ramón Maximiliano Valdez, fechada 18 noviembre 1903; "Datos para la historia de la independencia del Istmo proclamada el 3 de Noviembre de 1903" por José Agustín Arango, fechada 28 de noviembre de 1905; "Exposición histórica acerca de los motivos que causaron la separación de Panamá de la República de Colombia en 1903" por Federico Boyd, 3 de noviembre de 1911 y "Memorias sobre la emancipación de Panamá" del Dr. Manuel Amador Guerrero publicada antes de su muerte en 1909, entre muchos relatos escritos por sus otros participantes.

Lo triste no es que exista otra "leyenda negra" que atribuya al gobierno de Theodore Roosevelt la creación de la República, sino que la apatía malsana de nuestro sistema educativo no da lugar a la erudición ni a la crítica histórica, aun como culto a los héroes o al desencuentro de un mito.

En Panamá no se concibe la historia como una evolución dinámica digna de estudio para discernir nuestra identidad, privándonos de nuestro pasado y grandeza como sociedad. Como muestra un botón: no existe una facultad de historia en ninguna de nuestras universidades menos de historia del arte, de museología, de antropología, de arqueología, de arqueometría, de conservación y demás disciplinas de estos saberes históricos. ¿Cuándo cambiaremos esto?

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Lunes 27 de julio de 2026