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Maestro de la arquitectura

Por: Redacción 20/07/2014

Admirador del maestro por excelencia Le Corbusier, Oscar Niemeyer creó su estilo propio, incorporando en la expresión artística la curva, presente de manera genial en casi todas sus obras, realizadas básicamente, en los continentes americano y europeo, especialmente, en su país natal, Brasil.

Dicho con sus propias palabras: “No es el ángulo oblicuo lo que me atrae, ni la línea recta, dura inflexible creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual, la curva que encuentro en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de los ríos, en las olas del mar, en el cuerpo de la mujer preferida, de curvas es hecho todo el universo, el universo curvo de Einstein”.

El inicio de su carrera en Brasil se ve interrumpido por la dictadura, y emigra a Europa, en cuyo continente continúa ejecutando su sorprendente y genial arquitectura, que alcanza también obras monumentales y representativas en África.

Con el derrocamiento de la dictadura brasileña regresa a su país, y continúa su ininterrumpida labor extraordinariamente creativa, que no abandona hasta su muerte a los 104 años de edad.

Una de las expresiones más altas que dejó a la humanidad fue el Museo de Arte Contemporáneo de Niteroi.

Ubicado en el alto del mirador de Virgen, goza de una espléndida vista de Pan de Azúcar y el Corcovado, ya que la ciudad de Niteroi se encuentra justo al frente de la bahía de Río de Janeiro, Brasil, accede a través de un impresionante puente o ferry.

Este ícono posee 16 metros de altura y una cúpula con un diámetro de 50 metros con tres pisos. Proyecta sobre el mirador una superficie de 817 metros cuadrados, que rodea la base cilíndrica como “una flor”, en palabras de Niemeyer.

Una amplia rampa de acceso conduce a un pasillo de exposiciones, con capacidad para sesenta personas, dos puertas llevan a una galería de observación o estructura monolítica con forma de ovni. Está situada al borde de un acantilado, al fondo del cual hay una playa.

Pionero en la exploración de las posibilidades constructivas y plástica del hormigón armado, en Brasilia proyectó y construyó la Catedral, el Palacio de Planalto, el Palacio de la Alborada, el Congreso Nacional y otras obras de un valor incalculable.

Nunca ocultó su filiación política cualesquiera que fueran sus riesgos, su genio arquitectónico superó las dificultades que enfrentó.

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Viernes 7 de agosto de 2026