Maestros del Derecho en nuestra memoria (II parte y final)
En derecho administrativo, tuvimos la fortuna de contar con el Dr. Feliciano Sanjur, conocedor a fondo de esta materia. Tres ejes de su cátedra lo fueron los actos administrativos, las resoluciones y recursos administrativos y los contratos administrativos.
Derecho de familia y sucesiones; contamos con el gran académico, el Dr. Rogelio María Carrillo. Con él, caminamos todas las instituciones de esta ramas del derecho; al igual que los citados, dejó huellas en el panorama nacional. Sus libros, en torno a esta materia, todavía en forma de folletos, nada tiene que envidiarle a otros doctrinarios extranjeros. No podemos dejar por fuera, al Dr. Narciso Garay, maestro en teoría de las obligaciones. Se valía de ejemplos y chistes en doble sentido para explicar los atributos del derecho de propiedad y para ello usaba como ave preferida para darse entender, la paloma. Como ruborizaba a unas estudiantes monjitas que se sentaban en la primera filas. Como corolario de esta pléyade de maestro, invocamos al hombre de la buena fe, (bona fide), Dr. Camilo Octavio Perez, quien nos introdujo en la base del derecho occidental, el Romano. Nos decía, aprendan derecho romano y no tendrán ningún problema para conocer el derecho moderno occidental.
Los doctores, Campo Elías Muñoz y Aura Emérita Guerra de Villalaz, conocedores a fondo de la teoría y la doctrina Penal. Sus enseñanzas no se limitaban al derecho positivo. Al respecto, nos señalaba el Dr. Silvio Guerra, nuestro hermano, que a ellos le debe en gran parte su apego por las ciencias penales. No solo destacan en el ámbito de la teoría, sino extraordinarios abogados litigantes.
Secundino Torres o “Secú Tore”, nombre de un rey africano, nombre con que, no sabemos a ciencia cierta, él mismo se bautizó o nosotros le pusimos; le gustaba que le llamaran así. Nos enseñó derecho procesal penal. Fue un consagrado profesor y abogado litigante. Hombre de extraordinario fuste académico e intelectual. Digno discípulo de Niceto Alcalá Zamora, unos de los grandes del derecho procesal.
Como se puede observar, estos fueron los hombres que nos formaron en la disciplina y el conocimiento del derecho. Son muchos más; a todos ellos, donde estén, nuestro respeto y eterno agradecimiento. Hicieron patria y varias generaciones, tengan la seguridad, le estarán siempre agradecidos.
