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¿Maldad o falta de educación?


Hace unos días escuché en la radio que alguien subió a un metrobús y encontró algunos asientos cortados con cuchilla. Sentí un desagrado grande porque no sabía cómo tomar esa actitud de las personas que utilizan ese medio de transporte público.

Por un lado, pienso si será falta de educación, que no les han enseñado a no destruir lo que no les pertenece porque no están autorizados para ello. Por otro lado, el gobierno ha tratado de darles una forma decente de viajar y no como lo hacían en los diablos rojos con el peligro de perder la vida en cualquier momento.

Veo pasar los buses nuevos y a los pasajeros cómodamente sentados, aunque algunos van de pie; pero no es el hacinamiento que tienen en aquellos buses destartalados; van con aire acondicionado y manejados con cuidado. Me pregunto, entonces, ¿por qué lo han hecho?, ¿por qué los panameños actuamos así sin control de nuestras emociones y sin control de nuestra agresividad contra lo que consideramos que va en contra de lo que pensamos que somos? ¿Será porque creen que rompiendo los asientos le hacen daño al gobierno?

Esos buses son de una empresa privada que trata de dar el mejor servicio y contra ella van los que destruyen lo ajeno.

Más bien creo que perjudican a sus congéneres, a las personas de su misma clase social que utilizan esos medios, a sus vecinos, sus hermanos, sus padres e hijos que los necesitan. Lo peor es que se sienten satisfechos de su fechoría y hasta lo cuentan como una gracia. Qué triste es esta situación de mis paisanos.

Hasta cuándo se va a enseñar en las escuelas y en los hogares que deben respetar el bien público y ajenos. Esa falta de enseñanza de valores en las escuelas y hogares es lo que permite que actuemos en esta forma. Solo hay que ver el estado en que se encuentran los servicios sanitarios de las escuelas para darnos cuenta que falta esa clase de valores.

No es exigiendo que se consiguen las cosas sino ganándolas. Exigimos casetas para las paradas de los buses (de acuerdo). Pero respetemos esos buses, demostremos que tenemos educación y cultura. No perjudicamos al gobierno ni a la compañía de buses; se perjudican a ellos mismos que pronto no tendrán asientos donde viajar. Señores, el tiempo cambia y nosotros también debemos hacerlo. Ya quedó atrás la época de los diablos rojos, ahora nos hemos modernizado, hagamos igual con nuestra actitud. Si no la cambiamos, seguiremos siendo país de tercer mundo y subdesarrollo. Seamos diferentes para nuestro bien. Pensemos mejor y actuemos de otra manera.