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Mali: ¿será otra guerra sin sentido?


Melitza E. Solano C. (melitza.solano@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Francia inició el año 2013 interviniendo en Mali, un país africano que desde marzo del 2012 vive uno de los peores momentos políticos de su historia, al dejar de ser una de las naciones democráticas debido al golpe militar en la capital, Bamako, en el sur del país, donde un grupo de combatientes tuareg conquistó junto con agrupaciones islamistas el norte de la nación.

Este panorama pone en relieve muchas cosas, pues no es lógico que un país como Francia intervenga en un conflicto de esta índole.

Una de las posibilidades para que el presidente François Hollande tomara la decisión de enviar tropas es que en la región pueden haber franceses secuestrados y además se podría poner en peligro la seguridad en Europa con otro tipo de ataques.

Luego que se ha dado este apoyo francés a Mali, el Reino Unido y el Consejo de Seguridad de la ONU estudiarán la situación con el fin de evitar que el conflicto se les salga de las manos y se convierta en otro Afganistán, donde los rebeldes han resistido y se han convertido en un dolor de cabeza para el Gobierno y las naciones que buscan su democracia.

Los protagonistas deben tener claro que quienes buscan el control total de Mali son miembros de Al Qaeda en el Magreb islámico, y ellos cuentan con millones de dólares provenientes de los secuestros y del narcotráfico para financiar este conflicto y hacerlo tan largo como sea posible, además, cuentan con unos seis mil combatientes bien entrenados por la yihad.

A pesar de que Francia ha dicho que su intervención en el conflicto no será permanente, sino que estarán en Mali lo necesario hasta repeler las células terroristas, este es un paquete que en poco tiempo se le puede convertir en un dolor de cabeza financiero, pues por más corto que sea el apoyo, este cuesta y los países tratan de evitar problemas fiscales.

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Viernes 14 de agosto de 2026