Mamá Eladia se fue con Dios
Fue en el verano de 1960 -en aquellos tiempos aún existía muy definida la estación seca- siendo muy niño cuando llegué a vivir en una espaciosa casa de calle tercera “El Caimito” de la humilde comunidad de Panamá la Vieja, procedente -junto a mi madre y hermanos- de mi lejana y querida tierra bugabeña de la provincia de Chiriquí.
Período electoral en el que “Quiyay” y su “yucalele” entonaban el tema que su letra decía: “Abajo la Coalición/ Viva Chiari con la oposición…”, mientras que rodaba un par de “sungos” (recipientes de madera que contenían varios litros de cerveza) otorgados por el candidato presidencial de la alianza electoral cuyo partido insignia era la Coalición Patriótica Nacional, que tenía como abanderado al ilustre caballero Ricardo Manuel Arias Espinoza, mejor conocido en el mundo de la política como Don “Dicky” Arias.
En aquella casa se respiraba y transpiraba política por todas partes, porque Teodoro Gómez, el esposo de Mamá Eladia, fue un distinguido líder comunitario, apoyaba a Don “Dicky” Arias, porque fue precisamente el gobierno de la Coalición Patriótica Nacional, en la década anterior, el que otorgó los títulos de propiedad de las tierras de Panamá La Vieja, bajo el régimen de “Patrimonio Familiar”.
Sin embargo, lo que quiero destacar en este breve escrito es la gran piedad y amor al prójimo que caracterizaron la vida de Doña Eladia Pérez de Gómez, a ella le debemos, en primera instancia, la propiedad de la familia Saldaña en Puente del Rey, y para ella siempre fui su “hijo Toñito”.
Por todo lo anterior, deseo expresarle públicamente a Lucho, Opo, Chavira, Marta y a Fela, mi más profundo dolor por tan sensible pérdida a la vez que me solidarizo con el de ellos. Seguro estoy, si esto nos sirve de consuelo a todos, que Mamá Eladia se fue con Dios.
