Mandela, histórico legado de lucha y reconciliación
La Asamblea General de la ONU acordó rendir homenaje cada 18 de julio como el Día de Nelson Rolihlahla Mandela, abogado y político sudafricano quien arriba a sus 92 años en una conmemoración mundial por la defensa de la libertad que destaca los valores humanos del líder histórico del Congreso Nacional Africano.
Mandela desafió las leyes segregacionistas abogando por la eliminación del sistema de discriminación racial legalizada de Sudáfrica conocido como apartheid (condición de estar separados) en el idioma afrikáans. Desde su creación en 1945, Naciones Unidas acompañó la lucha contra el apartheid condenando el carácter inhumano del régimen, legitimando la resistencia popular, promoviendo medidas de organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, instituyendo un embargo de armas y petróleo con boicots contra el apartheid en muchas esferas.
Mandela fue un ejemplo de lucha, un líder comprometido con la liberación de su pueblo al que restituyó su sentimiento de pertenencia y orgullo nacional promoviendo la Carta de la Libertad, que consignaba la aspiración de un Estado multirracial, igualitario y democrático, una reforma agraria y una política de justicia social en el reparto de la riqueza. Prisionero durante 27 años, Mandela se convirtió en una personalidad emblemática que concitó el amplio respaldo mundial a su causa, a tal punto que el Presidente Frederik De Klerk del Partido Nacional, tuvo que abrir el camino para desmantelar el infame andamiaje racial. Liberado en 1990, el líder sudafricano fue el interlocutor que negoció el proceso de democratización y por ironía del destino compartieron el Premio Nobel de la Paz en 1993.
Una paz construida con siglos de opresión sobre los derechos humanos y la dignidad. Mandela simboliza el triunfo del espíritu humano sobre el avasallamiento, siendo Presidente de su país se desprendió del odio y el resentimiento perdonando a sus torturadores, impulsando una política de reconciliación nacional incluyendo a De Klerk, su antiguo carcelero, como su vicepresidente en la tarea de construir un Estado multirracial con una sociedad libre y democrática para vivir en armonía e igualdad de oportunidades.
Mandela es un icono y un símbolo de esperanza cuya vida ha reflejado los ideales de Naciones Unidas y es una figura emblemática que representa los valores más elevados de la humanidad, tal como afirma Ban Ki-moon, Secretario General. Sin duda alguna, las presentes y futuras generaciones reconocerán el legado histórico de Mandela al servicio de la humanidad en la solución de conflictos, las relaciones interraciales, la promoción y protección de los derechos humanos, la democracia internacional, la cultura de paz y la reconciliación.
