Mano de obra
El Instituto Nacional de Formación Profesional para el Desarrollo Humano (Inadeh) efectúa una labor remarcable en la formación de técnicos y mano de obra especializada que debiera ser reforzada mucho más para satisfacer las demandas de los proyectos del Estado y la empresa privada. En los últimos 4 años, un total de 265,288 panameños salieron de los talleres de capacitación técnica del Inadeh.
El 60% de los egresados fue absorbido por el vasto mercado laboral de obras públicas, tercer juego de esclusas, construcción civil, hotelería, comunicación, servicios financieros, puertos aéreos y del mar, etc. Poco a poco se logra la correlación de obras y trabajadores especializados a través del convenio entre la Autoridad del Canal de Panamá y el Inadeh para la formación de técnicos en las obras del tercer juego de esclusas.
Todavía existe la insatisfacción en algunos renglones del tercer juego de esclusas: por ejemplo, la ACP necesitaba 736 albañiles y se capacitaron 508,480 carpinteros y 58 capacitados; 238 mecánicos de maquinaria pesada requerido y 136 capacitados; no se capacitó, por otro lado, el 50% de los manipuladores de explosivos por carencia de interesados. En otros renglones, la capacitación desbordó las necesidades laborales: se capacitaron 853 electricistas, cuando lo requerido solo fue de 160. El excedente fue absorbido por otros sectores.
En líneas generales, se valora el esfuerzo del Inadeh para captar la demanda en servicios de hotelería, gastronomía y turismo, que asciende a la cobertura de siete mil habitaciones de hotel. El Inadeh cuenta con un centro de especialidades eléctricas de baja, mediana y alta tensión, con experiencia práctica en centrales hidroeléctricas, térmicas, distribución y tendido de cables de abastecimiento eléctrico. También se dispone de un taller de grúas pórticas con modernos simuladores que fue creado a petición de las empresas de puertos de contenedores que operan en el Pacífico y en el Atlántico.
Sin duda, se está trabajando en obtener la compatibilidad entre educación y desarrollo, tal como revelan los resultados de la formación técnica del Inadeh. Sin embargo, en los años recientes, la velocidad del desarrollo público y privado acusa la tendencia a superar las demandas de técnicos y mano de obra especializada.
Los centros regionales de la Universidad de Panamá son núcleos de formación adecuados al desarrollo de las provincias. Asimismo, la Universidad Tecnológica ocupa remarcable lugar en la formación de alto nivel orientados a la informática de comunicación logística.
Quedó en el pasado la época en que las elecciones de profesiones liberales se afirmaba en el prestigio individual y familiar. En esa perspectiva, se graduaban en Derecho y Medicina panameños que pudieron ser técnicos más competentes. Los oficios técnicos se confinaron en puestos subsidiarios. La revolución tecnológica disuelve las clasificaciones de profesiones y oficios que antes fueron divisiones de clases sociales.