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Manual de seguridad vehicular

Por: Redacción 26/10/2013

Carlos R. Flores (opinion@epasa.com) / PANAMA AMERICA

Una constante en los cursos de mejoramiento de conductores empresariales ha sido la gran cantidad de situaciones riesgosas y actos inseguros, provocados por factores personales, administrativos y culturales, los cuales son precursores de accidentes fatales. Veamos algunos: Inexistencia de reglas cardinales de conducción; falta de directrices claras sobre el cumplimiento de las normas de seguridad; ausencia de políticas establecidas sobre horas máximas de manejo (fatiga); falta de procedimientos sobre investigación de accidentes; carencia de un programa de capacitación en seguridad vehicular para personal nuevo; insuficiencia de chequeos presalida del vehículo; ausencia de auditorías internas de conducción segura; inexistencia de política sobre uso de celular al conducir; ausencia de una política prohibitiva de alcohol y drogas.

Lo más sorprendente es que algunas situaciones peligrosas promovidas administrativamente son tan comunes que hasta pasan desapercibidas, hasta que ocurre un accidente trágico. La mayoría del personal está consciente de que hay peligros inherentes a la conducción con distractores, pero aún así, se siguen ejecutando estas prácticas estimuladas/toleradas por la administración de las empresas.

Fue sorprendente que algunas personas no solo aceptaron tener este tipo de conductas, sino que admitieron que las llevan a niveles casi artísticos: “Señor instructor, yo no solamente chateo al conducir, sino que a veces hasta voy bajando canciones del internet”, manifestaba una joven conductora de una empresa ante la mirada estupefacta de la audiencia.

Debido a una inveterada cultura de tolerancia máxima por parte de empresas que tienen flotas vehiculares de ventas, distribución, cobros, gestiones, como por irresponsabilidad personal del conductor, quien realiza acciones muy peligrosas, es que ocurren terribles accidentes viales. Es aquí cuando surge la necesidad de desarrollar un manual de seguridad vehicular interno, en el que estén consignadas las políticas, procedimientos, guías y sanciones. Deben incluirse las conductas esperadas y las prácticas prohibidas para que las responsabilidades estén claramente definidas.

El punto no es solo tener claro que es una obligación empresarial ineludible el establecer un marco de trabajo para mejorar continuamente el desempeño de seguridad vehicular, sino que es también una responsabilidad primordial de quien conduce, quien en última instancia debe ser el principal interesado. Cumplamos con la ley.

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Miércoles 12 de agosto de 2026