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Maquiavelo y el poder hoy día


Ramiro Guerra Morales / Abogado (opinion@epasa.com) / -

El debate es igual que hace siglos en el sentido de que si realmente fue el genio de Maquiavelo el que sentó el deslinde entre religión y política, separando ambos campos del pensar y la acción desde una perspectiva radicalmente opuesta. Con su polémica frase “todos los medios son posibles cuando de la búsqueda del poder se trata”, el autor de “El Príncipe”, su obra cimera, consciente o inconsciente, sigue hoy siendo el texto de cabecera de nuestros políticos cuando se trata de reducir a su mínima expresión al adversario o enemigo en la lucha por el poder.

Conciliar ética y política resulta difícil aunque no imposible, sobre todo en nuestros tiempos donde el poder del estado ha devenido, al mejor estilo de las calendas griegas, en el “Vellocino de oro”. Hay que conseguirlo a costa de lo que sea. Y no es para menos, hoy el poder del estado ha devenido en un factor que palanca el crecimiento y desarrollo de la economía y de los intereses más inocuos, bastardos y mezquinos que haya conocido la humanidad. Razón tenía Nicos Poulatzas cuando describía al estado como el escenario de luchas exacerbadas de choques de intereses en la sociedad y, en última instancia, acotaba, el poder traduce el conflicto permanente por definir correlaciones de fuerzas y en ese sentido para algunos la política siempre será el arte de sumar no importa los medios, con tal de hacerse del control del estado, así funciona esta en democracia, a menos que la ética y el buen obrar hagan su trabajo, al mejor estilo kantiano, con su máxima o imperativo, de no hacer a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.

Sirva el marco teórico para llamar la atención sobre el curso de nuestra democracia electoral. Hay indicios de que estamos en la antesala, que presagian fuertes hojarascas que de no revertirse pudieran desembocar en conflictos violentos. Se trata de un escenario que hay que evitar a como dé lugar.

En consecuencia, se demanda de un enfoque ético, que concilie poder y razón, teniendo como norte la personalidad humana de los ciudadanos. Aspiramos que este sea el enfoque finalista que oriente y marque el debate electoral. El clientelismo refiere al ciudadano como cosa y esto no hay que permitirlo. Comentan algunos estudiosos para sostener la importancia de dotar de una ética kantiana a la política, que fue el mismo Maquiavelo que, en el epitafio de su cumbre obra, terminó apelando a la ética para evitar los desbordes con que sus elaboraciones pudieran ser instrumentalizadas.

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Viernes 14 de agosto de 2026