María, llena eres de gracia
Colombia forma parte de las sociedades desestructuradas por la violencia que les producen la red de organizaciones e instituciones de toda índole, que desconsuelan a una sociedad civil que no halla el refugio exigible en la política.
María, llena eres de gracia, es una coproducción entre Colombia y Estados Unidos, dirigida por Joshua Marston, que exterioriza rigurosamente el tema del drama vivido por las llamadas mulas del narcotráfico. La magistral actuación de Catalina Sandino encarna el protagónico de esta producción, la representativa mujer escasamente culta, pasiva, entregada a lo más fácil, llena de sueños, infundidos en las telenovelas y los horóscopos.
María Álvarez, empleada en una plantación de flores, es el resultado de la explotación, de hogar disfuncional y un príncipe azul que la abandona a su suerte, con un embarazo pendiente; son los componentes que aguijonean a la protagonista a hacer uso de su determinación, su increíble fuerza paraior y su entereza para emprender el itinerario desde Pereira a Bogotá en búsqueda de mejores oportunidades.
María es víctima de ese consumo psicológico, una cultura lightque le instituye una ética permisiva que intenta sustituir a la moral, esgrime una actitud hedonista extrema, fundamentada en el aquí y el ahora, lujos con dinero fácil: autos, dinero (miles de dólares), mansiones, teniendo como consecuencia la muerte de los ideales, el vacío de sentido y la búsqueda de una serie de sensaciones cada vez más nuevas y apasionantes.
María, Llena eres de gracia, es un ejemplarizante filme de introversión para los jóvenes, claro si saben asentarse en principios y una sólida moral que creo yo, solo se infunden en el hogar. La protagonista deja entrever que de su viaje a Nueva York con sus vísceras atestadas de droga de la que sale muy bien librada, lo contrario sucedido a su amiga Lucy, parapretada por Guilied López; la situación límite y la sobrevivencia determinan a esta mujer a continuar en la urdimbre del narcotráfico.
En la otra cara de la moneda, su realidad debió ser distinta, se puede ser feliz en medio de la pobreza, si conjuga toda esa fuerza, decisión y audacia por el camino angosto, su servicio de doméstica como el trampolín al éxito, superándose pese a la adversidad e incursionando en un honesto trabajo, demostrándole a su hijo, a la familia y a la faz del mundo su madurez y responsabilidad, emergiendo así en una nueva vida.