Martes, paz y buena suerte
Primero quiero explicar por qué le pusimos El Periodicazo a esta columna. Fue coincidencia y nos pareció un nombre bastante atractivo. Como dicen por ahí que este medio es especialista en periodicazos y hasta hace poco fui Portavoz del Gobierno, esto haría volar la imaginación de muchos.
Me dieron espacio para los días martes y acepté, a pesar de lo que se dice que, “martes, ni te cases ni te embarques” o que no empieces proyectos nuevos, por eso de la mala suerte. Como si fuera poco, se le considera un día de agresividad, por Marte, el Dios de la Guerra para los Romanos. Fue precisamente por ahí que encontré algo de inspiración, y recordé que la única batalla que tengo, interna, es por mi constante deseo de superación, mi amor al trabajo y nuevos retos, que como este, permiten sembrar una semilla.
Esta columna representa un espacio libre, puedo escribir lo que yo quiera. La primera vez que experimenté esto fue a mediados de 1992, en el periódico ”El Lasallista de Colón”.
Publiqué una poesía en la que lamentaba el estado de abandono de mi provincia. Han pasado 18 años, ya me salieron unas cuantas canas y tengo un par de historias, anécdotas e ideas que quiero compartir. Espero que lo disfruten porque pienso escribir con sencillez y picardía, haciendo uso de mi libertad de expresión. Poder escribir o decir lo que piensas, aunque los demás opinen diferente, es gratificante. Con el tiempo descubres que nadie es dueño de la verdad. Casualmente en 1992, el hermano Juan Rilova, director de la escuela, nos pidió que escribiéramos sobre “la inutilidad de dar consejos”. Le pregunto a usted: ¿será inútil dar consejos? El próximo martes le diré lo que pensaba y lo que ahora pienso.
