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Más basura


REDACCION / PANAMA AMERICA

La dimensión de la crisis de la recolección de basura en la capital y en las provincias debe conducir a la reformulación de una política nacional multidisciplinaria para poner término a la problemática que agobia a la población. El incendio de los desechos de Cerro Patacón y la propagación del humo tóxico sobre las barriadas de todos los sectores, en primer término, concurre a la definición de cambios radicales para posibilitar el ataque plural a los efectos negativos a la salud, el medio ambiente, el turismo y la calidad de vida de la población panameña. Los corresponsales de Epasa informan ampliamente de los estragos que ocasiona la deficiente recolección de la basura en Herrera, Los Santos, Colón, Bocas del Toro y las islas, Veraguas, Coclé y varios distritos.

Por ende, aunque en cada provincia los efectos de la contaminación tienen ribetes específicos, resulta aconsejable debatir cuáles son las técnicas más efectivas para tratar el depósito de los desechos y los efectos contaminantes, y no continuar con la anarquía de los métodos de recolección y tratamiento.

Quizá una de las primeras medidas consistiría en llevar a cabo una intensa campaña de divulgación de los productores domésticos de la basura, para que aprendan a reciclarla, separando en bolsas distintas desechos de naturaleza orgánica y desechos inorgánicos.

Por la causa que fuere, consumimos más alimentos envueltos en cartuchos plásticos, sodas o licores embotellados y enlatados, innumerables artículos de consumo masivo elaborados por la industria petroquímica, desde alimentos hasta productos de belleza.

El consumismo frenético genera toneladas de basura. A partir de su reconocimiento, el quid del asunto consiste en elegir el sistema más eficiente de recolección y menos dañino a la salud. Para la adopción de las decisiones deben aglutinarse estudios médicos sobre dolencias respiratorias (asma, alergias), estudios de impacto ambiental, de prevención de incendios, seguridad y logística urbana y rural, además de otros más que los expertos consideren convenientes, en el contexto de una política nacional de eliminación de los desechos.

Los directivos de la Autoridad Nacional de Aseo han demostrado que no están capacitados para implementar el servicio de la recolección de basura en la capital, mucho menos en las provincias. Hay que removerlos y reemplazarlos por técnicos idóneos. Las deficiencias que mostró el Municipio de Panamá se han exacerbado, no obstante, cuenta con mayores recursos económicos.

Otro punto de discusión es si se mantiene la autonomía de los municipios del interior o se adopta una política de cumplimiento obligatorio para todos. Se critica que la autonomía se ha convertido en anarquía municipal en lo referente a la basura. La autoridad debe hacer honor a su alcance nacional.

Pero, como se dice, empecemos por casa. Los jefes de familia deben entrenarse en el reciclaje y ellos mismos entrenar a sus empleados domésticos en la separación de la basura. El segundo paso es sustraer del empirismo a los trabajadores de los carros de la basura y educarlos para que sean filtros del reciclaje. Los pasos subsiguientes del arrojo, tratamiento, descontaminación de residuos tóxicos, estarán en manos de los expertos.

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Viernes 14 de agosto de 2026