Más competencia
Los planes para abrir el mercado eléctrico se mantienen y los usuarios del servicio son los más interesados en tener alternativas.
Las quejas constantes contra las empresas distribuidoras han afectado la imagen y la credibilidad de estas.
El presidente Ricardo Martinelli se ha mostrado disconforme con la calidad del servicio que ofrecen y los serios problemas con los apagones que ocurren en Panamá Oeste.
Los esfuerzos hechos para estabilizar el mercado han sido notables y la Autoridad Nacional de los Servicios Públicos (ASEP) ha presionado para acabar con parte de los problemas existentes.
La especulación que había con los precios de venta de las generadoras a las distribuidoras alteraba directamente las tarifas que se les ofrecían a los clientes. Las regulaciones sobre esta materia han permitido mejorar la fiscalización por parte del Estado.
La propuesta de permitir que otras empresas o compañías ingresen al mercado es positiva. La competencia es necesaria y los clientes deben tener opciones para elegir los mejores planes.
En estos tiempos de desarrollo, los servicios básicos como la energía eléctrica y el suministro de agua potable deben estar garantizados.
Los apagones provocados por la falta de mantenimiento de las redes de distribución no pueden ser aceptados y de seguro la población exigirá explicaciones.
El deber del Gobierno es crear las condiciones necesarias para que nuevas empresas se interesen por invertir en Panamá.
Los procesos de licitación que se avecinan tendrán un gran impacto sobre la población.
Las compañías que aspiren a prestar este servicio tienen que ser claras y garantizar un servicio eficiente.