Más cordura
Las escenas políticas que saturan la opinión pública en este momento son bochornosas y hasta patéticas.
Algunos líderes de partidos políticos deberían sentarse a reflexionar sobre el daño que le causan al país.
Sin excepciones, es el mejor momento para revisar sus tácticas políticas y sus mecanismos de promoción. El ambiente está convulsionado y nadie puede negarlo, los límites de la tolerancia y el respeto han sido sobrepasados.
Los ciudadanos están expuestos a toda clase de mensajes, y pensar que faltan más de tres años para que se realicen las elecciones generales.
La política no es mala, malos son los políticos que la utilizan para beneficiarse y para defender sus intereses particulares.
Por qué no mantener debates de altura sobre los problemas nacionales, sin faltarle el respeto a los contrarios.
La imagen que están dejando en la memoria de los electores no es la mejor.
Lo grande de la democracia es que todos los ciudadanos tienen los mismos derechos y también la libertad de escoger a las personas que los representarán en los puestos de elección popular.
Todo debería hacerse bajo igualdad de condiciones y sin ofensas. El llamado de reflexión debe ir dirigido tanto al gobierno como a la oposición.
Es lamentable que se utilice a personas humildes para protestar contra los dirigentes de un partido. Al igual que es triste que grupos políticos se aprovechen de un hecho trágico para hacer política partidista, irrespetando el dolor de los familiares.
También es deplorable ver a aspirantes presidenciales hablando de corrupción, cuando todavía no pueden explicar muchas de sus actuaciones.
