Más sobre el fondo soberano
Hace un par de semanas indiqué mi apoyo conceptual a la estructuración de un fondo soberano en donde se depositen parte significativa de los recursos económicos que Panamá recibirá como consecuencia del proyecto de ampliación del Canal de Panamá, y que estos recursos puedan ser invertidos en parte en proyectos viables y rentables para el propio fondo, y que sirva este como mecanismo de estabilización durante eventuales periodos de crisis económica o financiera. En esta ocasión, compartiré algunos puntos interesantes sobre fondos soberanos que operan alrededor del mundo.
El fondo más antiguo que se mantiene en el “ranking” de dichos instrumentos fue constituido en 1953 por el Gobierno de Kuwait, tiene aproximadamente unos $203,000 millones y su fuente de ingresos son las operaciones petroleras de ese país. El fondo más grande también tiene su fuente en el petróleo y es el de los Emiratos Árabes Unidos; este fondo cuenta, hoy en día, con aproximadamente $627,000 millones. El segundo fondo más grande es el de Noruega y cuenta con unos $515,000 millones, pero tiene además la característica de mantener el índice más elevado en cuanto a transparencia. Otros fondos, cuyas cualidades le resultan en mantener índices envidiables en cuanto a su transparencia, son los de Singapur y Chile, cuyos montos son de aproximadamente $133,000 millones y $22,000 millones, respectivamente. Cualquier esfuerzo que Panamá ejecute en cuanto a la estructuración de un fondo soberano debe incluir cualidades similares a las de estos tres para efectos de asegurar la transparencia del mismo.
En cuanto a cómo se fondean los bienes alrededor del mundo, casi un 60% de estos son el resultado de la explotación del petróleo, mientras que el resto tiene otra fuente de recursos. La mayoría de los fondos fueron conceptualizados con el propósito de generar ahorros para momentos de crisis que pudieran ser utilizados para mantener la viabilidad de la gestión pública— ahorrar para el tiempo de vacas flacas. Mientras la estructura preferida de estos bienes es la de recibir recursos económicos para ser invertidos en instrumentos financieros, Singapur utiliza un concepto interesante de haber establecido paralelo a un fondo soberano, una empresa llamada Tamasek Holdings que invierte su capital en negocios de diversos sectores, y que solo tiene un 30% de sus activos en Singapur—, el resto lo tiene colocado en inversiones en Asia y países miembros de la OCDE. Esta empresa de inversiones tiene el más alto nivel de transparencia, según el índice de transparencia Linaburg-Maduell. Como se ha planteado, la fuente de recursos para el fondo soberano panameño sería parte de los excedentes de la operación del Canal de Panamá.
¿Cuánto aporta el Canal de Panamá al Tesoro Nacional, y cómo ha evolucionado esto? A partir de la reversión del Canal a manos panameñas, el Canal pasó rápidamente de realizar aportes que podrían oscilar alrededor de los $200 millones al año, al principio de la década de 2000, a un aporte esperado al Tesoro Nacional de aproximadamente $1,000 millones durante el próximo año fiscal del Canal de Panamá. Según las proyecciones, los aportes a partir de la ampliación aumentarán dramáticamente. Será entonces importante diseñar un instrumento que resguarde parte de estos recursos, los invierta de manera responsable, reviertan en beneficios a la sociedad panameña y se puedan utilizar en tiempos de vacas flacas.
Utilicemos las mejores prácticas a nivel mundial para estructurar el Fondo Soberano de Panamá, y que este instrumento apoye el desarrollo de nuestra población y nos resguarde durante tiempos de tormenta.