Más vigilancia

Por: Redacción 16/08/2011

Los grandes y constantes decomisos de droga en todo el territorio nacional están dejando dos lecturas importantes: que los distintos entes de seguridad cumplen, aunque no de manera óptima, con frenar el trasiego de sustancias ilícitas y que el país ya dejó de ser una zona de tránsito para convertirse en una de procesamiento.

El reciente descubrimiento del primer minilaboratorio para la transformación de la cocaína en una finca ubicada en Aguadulce, cerca al río Santa María, ha disparado las alertas de las autoridades antinarcóticos, que admiten que los carteles están cambiando constantemente su modus operandi para evitar ser detectados.

Los primeros pasos de las investigaciones revelan que el minilaboratorio tenía más de un mes de operar en ese sitio, donde también se hallaron los químicos para transmutar la base de la coca.

Las autoridades pueden regodearse por la captura de los supuestos implicados y el desmantelamiento del minilaboratorio, que suponen un duro golpe al narcotráfico, pero deben entender que la vigilancia y el trabajo de inteligencia son primordiales en esta lucha sin cuartel.

Los recursos millonarios que se han destinado en materia de seguridad en los últimos años han sido importantes para el logro de los resultados, al igual que la construcción de las bases aeronavales, el aumento del pie de fuerza de la Policía y su equipamiento.

Sin embargo, este éxito de más seguridad que tanto cacarean los funcionarios no puede ser momentáneo, sino que la población debe sentirlo todos los días.

Los delitos relacionados con drogas siguen dándose en la capital y el interior del país, por lo que no deben tratarse como un tema de estadísticas, sino como un problema nacional.

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Jueves 28 de mayo de 2026
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