Mayores que se hacen invisibles
La gran mayoría de las personas que se sienten aisladas son los mayores. Obviados por sus hijos, hermanos y su propia familia, entran en un círculo vicioso en el que se hacen invisibles al sentir que estorban. La falta de comunicación es una enfermedad en nuestros días.
Más de cuatro millones de españoles se sienten solos, según un estudio de ASEP (Análisis Sociológicos, Económicos y Políticos). Desvela también que más de la mitad de la población ha experimentado sensación de soledad durante el último año y uno de cada diez, con mucha frecuencia.
Cada vez es mayor el número de personas que asegura tener problemas para comunicarse con los demás. Problemas de relación con su pareja, con sus padres, con sus hermanos, con sus hijos, con los compañeros de trabajo? Ocurre en muchos ámbitos que requieren una verdadera comunicación, acoger al otro y sentirse acogido. Se debe a que en gran parte de las ocasiones no se sabe escuchar a los demás. Una destreza que merece ser valorada y enseñada, ya que los efectos que puede producir en el día a día son muy beneficiosos. Se siente bien el escuchado y se siente bien el que escucha.
"La soledad es uno de los problemas más relevantes en la actualidad", afirma María Morenos, coordinadora de este estudio. En términos generales, apunta que el 80% de las personas que viven solas porque no tienen más remedio, el 60% de quienes viven sin compañía por decisión personal y la mitad de los que sí están acompañados en casa sienten soledad con frecuencia.
La gran mayoría de estas personas que se sienten aisladas son los mayores. Y que se sientan aisladas no quiere decir que estén solas, lo que es más preocupante si cabe. Nuestra sociedad tiene el trabajo como foco central. Se estudia para tener un trabajo y no por el placer y el atrevimiento de aprender, por puro gusto. Esto también provoca que se pierdan o se desarrollen con superficialidad otros valores esenciales para el desarrollo personal. Las emociones, la comunicación, la escucha activa, el desarrollo de otras inteligencias? Toda la educación es dedicada al trabajo; y una vez que ya no se puede trabajar, queda uno fuera del sistema y toca ponerse de lado para intentar estorbar lo menos posible.
Obviados por sus hijos, hermanos, su propia familia? Entran en un círculo vicioso en el que los de su entorno no les prestan atención, por tanto creen o ven que estorban y se hacen invisibles, lo que repercute otra vez en una menor atención del entorno.
La educación en valores es esencial para sensibilizarnos con esta realidad, porque prestar nuestro tiempo a los demás, no es perder el tiempo.
Periodista